El primero de los 12 Retos 12 Cimas del Club de Montaña Javieres ya es misión cumplida desde que este sábado se diera el banderazo de salida de este programa que recorre las alturas de la Comarca de La Hoya y que contó con 50 participantes que con buen ánimo cubrieron ocho kilómetros con los dos grandes hitos de las Calmas, la alta y la baja.
La partida desde Huesca estaba marcada a las 8:30 horas de la mañana para estar en la Hospedería de Arguis a las nueve, desde donde partió la expedición de los Javieres para cubrir una ruta que en principio preveía una longitud de doce kilómetros, reducida por la climatología que se negaba a ofrecer las vistas de las que disfrutan los montañeros habitualmente.
El medio centenar de deportistas superó la presa del embalse para encaminarse a la izquierda hacia la senda del filo del acantilado del río Isuela, para emprender el auténtico muro de la subida hacia la cima de las Calmas Bajas, donde encontraron importante vegetación y es que, como explicaba el presidente Cruchaga, no es un trazado demasiado practicado en este momento. Desde ahí, bajaron por el ligero collado para empinar nuevamente su caminar. Con un buen ritmo, los Javieres fueron superando el recorrido hasta las Calmas Altas, a 1586 metros de altitud, la tercera cumbre más alta de la comarca tras el Pico del Águila y Bonés.
La jornada nublada motivó que se acortaran esos kilómetros y los caminantes recorrieron el Collado de los Pozos que históricamente servía para recoger nieve que, debidamente prensada, se convertía en hielo que se trasladaba a los pueblos.
Una primera toma de contacto con las cimas de este programa que superó los 600 metros de desnivel y que sirvió para muchos de los javieres que fueron de la partida y de la llegada como preparación, junto al resto de entrenos, para la Javierada que arranca este jueves desde la Iglesia de María Auxiliadora de los Salesianos de Huesca.