Tal y como ha expresado este miércoles Agustín Lasaosa en rueda de prensa, la primera de forma oficial tras su regreso a la presidente del Consejo de Administración del club azulgrana -segunda si se tiene en cuenta que el martes ya compareció ante las Peñas-, el nuevo proyecto del Huesca se basa en la "ilusión, pero también en el realismo". Es por eso que la dirección de la cantera, que ahora mismo está colgado con pinzas porque su máximo responsable Ismael Arilla, saldrá del club en las próximas horas, ya se esmera en confeccionar un Huesca B "muy provincial".
La realidad, esa de la que hablaba el presidente, dice que el club no está para gastar más de la cuenta -habrá que ver qué sucede con el Femenino, el División de Honor de Juvenil y otras categorías del fútbol base- y ahí aparece la confección del Huesca B que competirá la próxima campaña en Tercera RFEF por tercer curso consecutivo.
Lejos queda ese único periplo en Segunda RFEF con los Antonio Valera, Manu Rico, Hugo Anglada y Kevin Carlos, además de otros muchos futbolistas que llegaron de fuera de la provincia y Aragón como Edu Adell, Carlos Mora, Sergio Carrasco o Esteban Aparicio. Ahora la situación es totalmente contraria: la dirección deportiva se centra en hacer un equipo muy altoaragonés, muy local y de la zona.
Sin ir más lejos, el primer fichaje ha sido Álvaro Novials, atacante que llega procedente de la UD Fraga. En esa misma línea irán el resto de incorporaciones, y es que el Huesca ya se ha puesto en contacto con jugadores jóvenes que ahora militan en otros clubes pero que tienen un pasado o un arraigo en la cantera azulgrana.
El pasado verano apenas se le dio continuidad a los juveniles que saltaban desde el División de Honor, y tan sólo Diego Espinosa y Marc Torra formaron parte de un filial que cuajó una mala temporada. Juan Cano, Juan Soria, Ñama Macalou y Ale Calvo, entre otros, tuvieron que dejar el club en busca de oportunidades en otros equipos altoaragoneses.
Sebas Martínez no continuará en el banquillo tras dos temporadas seguidas ocupándolo y ahora se busca un nuevo inquilino, alguien "de casa" que tenga conocimiento del fútbol territorial. "Hay un trabajo que hacer, bonito además", sentenciaba Lasaosa.