La CanfrancCanfranc ha cerrado su vigésima edición con un balance muy positivo después de tres jornadas de competición y seis pruebas que reunieron a 1.500 corredores en uno de los escenarios de alta montaña más exigentes del Pirineo aragonés.
La prueba, celebrada del 11 al 13 de septiembre, mantuvo el nivel de participación y proyección alcanzado durante los últimos años y afrontó con éxito su primera edición después del Campeonato del Mundo de Montaña y Trail Running CanfrancPirineos 2025.
El alcalde de Canfranc, Fernando Sánchez, ha destacado especialmente la repercusión de la carrera sobre el municipio y el conjunto del territorio. “Ha sido un fin de semana fantástico. La climatología nos ha respetado y los más de 1.500 participantes han podido disfrutar de nuestra naturaleza y de nuestro entorno”, ha señalado.
La presencia de corredores, acompañantes, equipos técnicos, voluntarios y aficionados generó una elevada ocupación durante todo el fin de semana y tuvo un impacto directo sobre los alojamientos, la hostelería, el comercio y los servicios turísticos. “Su presencia también ha generado actividad económica y ha permitido llenar los hoteles de Canfranc y del territorio”, ha añadido Sánchez.
Seis pruebas y tres jornadas de competición
La vigésima edición volvió a ofrecer un programa adaptado a perfiles deportivos muy diferentes, desde las distancias más cortas y explosivas hasta las grandes pruebas de ultrafondo. La competición comenzó el viernes con la Uphill, con salida en el hotel Santa Cristina y llegada a la cima de Larraca, en Astún. El sábado se disputaron la Marathon 45K, la Long Distance 26K y las ultras de 70 y 100 kilómetros, mientras que el domingo la Classic 16K puso el cierre al fin de semana.
Las diferentes carreras reunieron a cerca de 500 participantes en la Long Distance, 350 en la Marathon, 300 en la Classic, 150 en la Ultra 100K, 125 en la Ultra 70K y una treintena en la Uphill. El director de la CanfrancCanfranc, Alex Varela, ha indicado que “la valoración deportiva y general de la prueba es muy positiva. Los recorridos siguen gustando mucho y la gente continúa apostando por venir a Canfranc. Todas las distancias estuvieron completas o prácticamente completas”, ha explicado.
Loïc Robert, protagonista deportivo
Entre los nombres propios de la edición destacó el francés Loïc Robert, vencedor de la Uphill del viernes y de la Classic 16K del domingo. Su doble triunfo le convirtió en el gran protagonista de la vigésima CanfrancCanfranc.
En la prueba vertical, Robert se impuso por delante del corredor local Álvaro Osanz, mientras que en la Classic protagonizó el esperado duelo con Sanz y Raúl Criado. Este último había sido también segundo el sábado en la Long Distance 26K.
Varela ha subrayado la presencia de corredores nacionales e internacionales de alto nivel y el rendimiento registrado en las distintas distancias. Ha destacado hazañas como la protagonizada en la prueba de 100 kilómetros por el asturiano Adrián Ardura, que se mantuvo en cabeza desde Canfranc Pueblo y estuvo cerca de batir el récord del recorrido.
Más allá de los resultados, la dirección de la prueba considera que la edición ha confirmado la capacidad de la CanfrancCanfranc para atraer tanto a deportistas de élite como a corredores populares que buscan afrontar recorridos técnicos y exigentes en un entorno de alta montaña.
El papel de los voluntarios
La organización volvió a apoyarse en un amplio dispositivo humano y técnico distribuido a lo largo de los diferentes recorridos. Voluntarios, equipos sanitarios y de rescate, responsables de avituallamientos, jueces, personal logístico y cuerpos de seguridad hicieron posible el desarrollo simultáneo de seis pruebas con características y necesidades muy diferentes.
Alex Varela ha resaltado especialmente la valoración realizada por los participantes. “Los corredores se han marchado muy satisfechos con el trato recibido por parte de los voluntarios, con los recorridos y con el marcaje”, ha afirmado.
El contacto directo con los corredores, la atención en los puestos de control y avituallamiento y el seguimiento durante muchas horas, especialmente en las ultras, volvieron a situar al voluntariado como uno de los principales activos de la CanfrancCanfranc.
Fernando Sánchez ha señalado, en este sentido, que el desarrollo general de la competición fue satisfactorio, aunque ha recordado que en una prueba de estas características siempre es necesario revisar todos los procedimientos.
“Alcanzamos ya las veinte ediciones y cada año aprendemos algo nuevo. Siempre hay aspectos que se pueden mejorar y tratamos de aplicar esas conclusiones en la edición siguiente. Incluso después de haber organizado un Campeonato del Mundo, seguimos aprendiendo y revisando todos los detalles”, ha explicado.
Una nueva etapa después del Mundial
La XX CanfrancCanfranc llegaba después del Campeonato del Mundo de Montaña y Trail Running celebrado en Canfranc en 2025, un acontecimiento que situó al municipio y a sus montañas en el centro de la atención deportiva internacional.
El principal reto de esta edición era mantener el interés, la participación y el nivel organizativo después de aquel evento. La respuesta de los corredores y la elevada ocupación de las distancias han confirmado que la CanfrancCanfranc conserva una identidad propia y una posición consolidada dentro del calendario nacional e internacional.
“Ahora ya estamos pensando en la próxima edición, que se celebrará en 2027. Nos toca empezar a trabajar y afrontar esta nueva etapa con muchas ganas”, ha adelantado Alex Varela. La organización comenzará en las próximas semanas el análisis de las diferentes áreas de la prueba para detectar posibles mejoras en los recorridos, la seguridad, el marcaje, los avituallamientos, la atención a los participantes y la coordinación del dispositivo.