Carlos Lanau se da un festín en su debut en el banquillo de Lobe Huesca la Magia (100-59)

El débil Sol Gironés Bisbal Basquet es la víctima propiciatoria del debut victorioso del técnico de la cantera

20 de Diciembre de 2025
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Carlos Lanau y su equipo, Lobe Huesca la Magia, una piña.
Carlos Lanau y su equipo, Lobe Huesca la Magia, una piña.

FICHA TÉCNICA

Lobe Huesca la Magia: Ismael Corraliza, Héctor Figueroa (24), Guillem Vázquez (9), Olivier Bieshaar (2), Ademide Badmus (9) -cinco inicial-, Gonzalo Rodríguez (5), Jacco Fritz (12), Amari Smith (16), Malcolm Carreira Kreps (7), Pedro López-Sanvicente (9), Omar Thiam (4) y Terreros (3).

Sol Gironés Bisbal Basquet: Álvarez Torres (1), Torrent, Okeke (13), Renane (8), Mikhailov (19) -cinco inicial-, Carrasco (7), Sala (2), Valera, Golson, Kane, Vila i Gómez (4) y Torrent (5).

ÁRBITRAS: Andrea Alejo y Encarnación Hernández. Al nivel del partido.

INCIDENCIAS: Debut de Carlos Lanau en el banquillo victoria y música de San Lorenzo como despedida.

Parciales cada 5 minutos: 15-8, 33-15, 46-21, 55-32 (descanso), 65-37, 76-39, 84-51 y 100-59 (final)

Carlos Lanau ha conseguido su primera victoria en 2ª FEB en un paseo marcial ante el Sol Gironés Bisbal Basquet, en la parte de abajo que ha exhibido tal condición en un partido impropio de la categoría. Cuando el equipo ha estado concentrado, ha gustado la versión post Rafa Sanz, luego todo se ha convertido en un correcalles para felicitarse la Navidad. Un misterio el gerundense: con las dificultades para anotar debajo del aro, se han ido permanentemente y sin éxito alguno más allá de 6,75 metros. El desempeño de esta primera vuelta, desde luego, ha sido muy satisfactorio y esperanzador.

Carlos Lanau ha hecho su debut en 2ª FEB confiando el inicio a Ismael Corraliza, Guillem Vázquez, Héctor Figueroa, Olivier Bieshaar y Ademide Badmus, y el comienzo no ha podido ser más arrollador ya que Héctor Figueroa ha cogido carrerilla con cinco puntos consecutivos que no han sido más que un aperitivo de una gran exhibición que ha obligado a cortar con tiempo muerto a Éric Surís. Llevaba ya el de Alcobendas 16 puntos y Carlos Lanau le ha dado descanso. Han tomado el relevo Gonzalo Rodríguez y Amari Smith y ya eran 28-10 a falta de poco más de dos minutos.

Los visitantes demostraban su condición de ewuipo del fondo con una sucesión de errores infantiles, aunque recuperaban cinco gracias a un triple de Vila i Gómez. Aamari Smith, ya incorporado a la dinámica del grupo, se paraba a 6,75 metros y clavaba el 33-15 tras el primer cuarto. Brutal el acierto anotador de los de Carlos Lanau.

Carlos Lanau, durante el juego
Carlos Lanau, durante el juego

Para el segundo cuarto alineaba el técnico local a Corraliza, Aamari, Carreira Kreps, López-Sanvicente y Badmus. Inicio arrollador. Dos triples de Badmus -sí, han leído bien- y López-Sanvicente y un mate de Malcolm situaba el 41-15, atenuado por un churro de tres y un buen triple de Mikhailov. Lanau daba refresco, era lo propio. Volvía Héctor y otro triplazo (19 puntos a falta de seis minutos). Tras bandeja de Kreps y 46-21, tiempo muerto de Surís. Sin efecto. Quedaban más de tres minutos y ya superaba el Peñas la media centena (51-25). Lo del Bisbal Básquet era un tuya mía entre Mikhailov (13 puntos) y Okeke (7). Esto ya era un correcaminos repleto de errores y y frivolidades para cerrar al descanso con 55-32 tras técnica al banquillo y tres tiros libres visitantes.

UNA CHIRIGOTA

Gonzalo Rodríguez, Figueroa, Vázquez, López-Sanvicente y Badmus arrancaban en el segundo tiempo, que abría con triple de Guillem y pedradas de los de La Bisbal d'Empordá. Kreps se sumaba a la fiebre triplista y en minuto y medio ya estaba en 61-34 el Peñas. A estas alturas esto dormía a las marmotas que despertaban con una acción electrizante de Badmus y un tapón de Aamari, ya con treinta de ventaja 867-37),

No encontraban motivación los peñistas, los gerundenses apenas rozaban el aro en sus intentos triples y el espectáculo se limitaba a un joven cómodamente instalado con una cerveza de medio litro y gestos exultantes en espacio de prensa y alguna cuadrilla de adolescentes que desistían de mirar lo que sucedía en la cancha porque lo suyo era el despiporre hormonal. Iker Terreros, mientras, estrenaba su casillero anotador y Jacco Fritz se reñía con los triples.

A la música del Séptimo de Caballería, ya se habían cegado los aros. El objetivo de la victoria estaba ya garantizado, las dudas se centraban en llegar a los cien puntos y cuál sería la diferencia. Seguían volando los triples visitantes sin riesgo para la red y apenas Aamari Smith alegraba el tedio con acción brillante. Como en la película de Paco Martínez Soria, los de Surís seguían siendo Don Erre que Erre, un páramo triplista. A los tiros libres Kane, esta vez tocando hierro... por los pelos. Final del tercer cuarto: 76-39. 21-7 de parcial.

Carlos Lanau pedía a los suyos concentración a pesar de la enorme ventaja. No había tenido que usar un solo tiempo muerto. Todo transcurría plácidamente, Héctor Figueroa rebasaba la veintena y Smith aportaba esperanzas. Las que se iban consumiendo eran las de alcanzar la centena (84-51), pero había tiempo. Aceleraba el Peñas con triple de Guillem. Incontables los ataques en que se consumía el tiempo de los visitantes. A 2:40, el vecino de la zona de prensa había agotado el medio litro de cerveza y desertado -la okupación ya no tenía retorno- y Smith dejaba a dos puntos la centena. En realidad, todo era reversible y es que el joven sólo se había ausentado para traerse otra media pinta de birra. A un minuto, Jacco Fritz, ¡por fin!, lograba redondear: 100-59. Y el Palacio saltaba de alegría. Es difícil instalar ese guarismo en el electrónico. El final, parabienes e incluso aplausos a los catalanes. Como para no.

Los jugadores del Peñas aplauden al público
Los jugadores del Peñas aplauden al público

 

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