José Ángel Carrillo se ha vestido este martes por primera vez con la camiseta azulgrana. Antes, en su presentación oficial ante los medios, ha asegurado que su forma de juego es "dejarme el alma en el campo". Recala en el Huesca, un proyecto "ambicioso y bonito", después de erigirse la pasada temporada el máximo anotador del Lugo con nueve dianas.
Se trata de un delantero de 28 años, con "mucho movimiento en su carrera", según recordaba Ángel Martín González, director deportivo del Huesca en su presentación. Pasó incluso por Israel y posee "fortaleza y juega bien de espaldas".
El 4-4-2 habitual de Ziganda ha sido uno de los primeros temas que ha salido a la palestra. Carrillo ha asegurado que es una formación que "apetece mucho a la hora de poder atacar hoy en día. Jugar con dos delanteros te permite mucho llegar. Es un juego que me beneficia al tener un segundo punta por mis características y mi juego, de disputa aérea". En la misma línea dejaba claro que ese había sido uno de los "principales motivos, a parte de otros como el cariño y respeto", para llegar hasta Huesca.
La doble punta que habitúa poner el preparador azulgrana es algo que "me beneficia al ser un punta con envergadura". A lo largo de su carrera, el jugador ya ha jugado con otro acompañante en punta, "inscluso con delanteros del mismo tamaño como es Manu Barreiro". No ha querido ponerse una cifra de goles como objetivo.
No rehuye en el apartado defensivo, pues a pesar de ser un 9 puro, "desde que estuve con Diego Martínez y Cervera, eso lo llevo dentro. Querré ayudar al equipo con goles pero lo que no faltará será el trabajo".
El futbolista llega después de terminar contrato con el CD Lugo el pasado mes de junio, por lo que durante el verano ha entrenado con un preparador físico de manera individual. El primer entrenamiento con la SD Huesca ha sido este martes y, tal y como reconocía, "hemos tenido cabeza en la primera sesión: primero he hecho unas tareas, después he salido fuera a hacer otro tipo de ejercicio. Me encuentro bien físicamente".
En su última etapa en el Lugo ya coincidió con Gerard Valentín, con el que ahora volverá a compartir vestuario. "Me parece una plantilla que vamos a competir por todo", aseveraba. En el aspecto individual, viene a "mejorar la temporada pasada", en la que convirtió nueve goles. El delantero se encuentra en un "momento personal muy bonito" después de la operación en el pubis que le hizo parar dos meses hace justo un año. "Era un lastre que tenía".
Llegar al Huesca supone un "gran paso" en su carrera y la ilusión es "máxima". Carrillo ha dejado claro para concluir que, después de haberse enfrentado a él en alguna ocasión, los equipo de Cuco "siempre han sido muy complicados como rival".