La SD Huesca pareció quitarse un peso de encima el pasado jueves tras superar y eliminar a la Peña Sport de la Copa del Rey. El conjunto de Albert Rudé volvió a ganar a domicilio casi un año después, pues el último triunfo lejos de El Alcoraz databa del 12 de diciembre en una visita a León. Por aquel entonces, el equipo estaba entrenado por Jon Pérez Bolo, quien había sustituido a Sergi Guilló en el banquillo altoaragonés.
Además, el partido de Copa del Rey en Tafalla también sirvió para recordar tiempos pasados, pues el Huesca no anotaba cinco goles desde el 10 de diciembre de 2016 cuando superó al UCAM Murcia en El Alcoraz por 5-2, en un partido de Segunda División. El equipo dirigido por Juan Antonio Anquela ilusionó a una afición que soñó por primera vez con el playoff de ascenso a Primera. Aquel día anotaron Samu Saiz, Borja Lázaro, Melero (x2) y Álvaro Vadillo.
Volviendo a esa diferencia de goles, el Huesca no ganaba en la antigua Segunda B por cuatro goles o más desde el 6 de junio de 2015 en un partido de ida de playoff de ascenso ante el Racing Club Ferrol en el estadio de A Malata. Los azulgranas lograron un 0-4 en el partido de ida de las semifinales del playoff. Ya en Primera División se recuerda el 4-0 que el Huesca le endosó al Real Valladolid en febrero de 2019.
Si seguimos hablando de goles, el Huesca se medirá este lunes al Nàstic de Tarragona, un equipo que suma 15 goles esta temporada, cuatro más que el propio Huesca. Los tarraconenses suman tres jornadas consecutivas anotando: 2-2 ante el Juventud Torremolinos, 2-1 en el triunfo contra el Atlético Madrileño y 4-2 en la victoria frente al Hércules de Alicante. El Nàstic regresará a El Alcoraz nueve temporadas después.