Siempre resulta una cita emocionante, de las que marcan a los deportistas que deciden afrontar un esfuerzo importante. El Club de Montaña Javieres ha recorrido el tramo aragonés del sendero prepirenaico, el GR-15. En su cuarta edición, va completando las travesías con el objetivo de haberlo cumplimentado totalmente en varios años, con tres etapas en cada ejercicio, dos consecutivas pernoctando en la zona y otra por separado, siempre en mayo y octubre. En este caso, comenzando por el Sobrarbe y arribando al Alto Gállego.
Tiene una paradoja que convierte esta pequeña gran hazaña en algo extraordinariamente seductor: la exigencia para el cuerpo queda gratificada por la inspiración de unas vistas tan espectaculares, tan sorprendentes, que merece la pena llegar hasta aquí para ver las cumbres nevadas, las altas montañas y los verdes valles, todo en uno cuando mayo mayea,
Han realizado las etapas ocho y nueve en sábado y domingo, una desde Broto a Gavín y otra de Biescas a Acumuer. En lugar de llegar a Biescas, como marca la etapa octava del GR15, los Javieres se quedaban dos kilómetros antes en el Camping de Gavín, "espectacular tanto las instalaciones como el restaurante, merece la pena".

Cincuenta javieres, tantos como plazas se ofertaron, arrancaron pasadas las cinco de la madrugada en Huesca desde las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y el autobús les dejaba en Broto, con tres grados de temperatura y sensación térmica más baja. Desde allí, encararon hasta Yosa y Otal (con su emblemática iglesia románico-mozárabe), para transitar posteriormente por localidades como Oto, Yésero y Gavín. Perfiles exigentes en las proximidades de los picos Pelopín y Erata. Veinticinco kilómetros y 1.600 metros de desnivel positivo, una gran etapa descendiendo de las montañas del Sobrepuerto hasta Gavín.
Este domingo, después de almorzar, han empezado a andar a las ocho, dirección a Biescas, señoritas de Arás y hasta Acumuer, 18 kilómetros y 950 metros de desnivel positivo. La ruta ha discurrido entre muros de campos y huertos, hasta formar una empinada senda que ataja las curvas de la pista atravesándola en varias ocasiones y salvando el cauce del barranco antes de llegar a Yosa de Sobremonte. Se vadea el barranco de Aso junto al molino y un camino de herradura asciende hssta la carretera para alcanzar Aso de Sobremonte.
Dirección noroeste, el sendero se adentra en el bosque y gana altura hasta Estachoplano, el collado en la divisoria de los ríos Gállego y Aurín. Por la caseta de pastores, se entra en Acumuer. Ha llovido al final de la etapa, pero sin mayores incidencias.