Si hay un territorio de alta montaña pirenaica cuajado de ibones y lagos de intenso azul que rellenan con su colorido las cuencas de las montañas, ese es el alto valle de Tena en sus vertiente oriental y occidental del macizo de Panticosa, en el territorio del Serrato, las Argualas, Bramatuero. Y a las alturas de los imponentes miradores del Batanes, pico Xuans y pico Serrato se dirigió la “Pico a Pico” en su actividad del sábado.
Desde el fondo de la cuenca del Balneario de Panticosa, lleno de montañeros y visitantes en un sábado de final de junio el grupo de 14 participantes inició el trayecto por la GR que se dirige al collado de Brazato, abandonándolo en un punto hacia los ibones de Labaza. Se va entrando en el territorio pedregoso de altas morrenas que circundan la cuenca de los ibones de Labaza, primero el inferior, con más esfuerzo se alcanzan las laderas del superior que presentan planchas de hielo blanco que embellecen aún más el paisaje.
El esfuerzo es intenso para alcanzar el collado de los Batanes, más bien paso entre los Dientes de Batanes y la pirámide del pico Xuans que indica el destino desde las empinadas laderas. Por fin alcanzamos el Diente de Batanes, donde empieza el deleite de observar en todas las orientaciones el mundo de ibones que rellenan las cuencas del macizo.
Un rápido descenso al paso y dejando algo de peso al pie, nos dirigimos al pico Xuans, quizá nombre de pastor en aragonés Chuan, quizá algún tipo de formación rocosa, nos inclinamos que por ahí andaría el pastor Chuan triscando con cabras al pie de tan alto territorio.
El ascenso es entretenido no hay que despistarse en ningún momento, piedra suelta en cortas canales rocosas con manos en la roca. En la cumbre, la cuenca de los Bramatueros asoma entera, con esos grandes ibones alargados hasta los de Bachimaña en las cercanías del refugio. En cuanto a montañas, el Vignemale al Este sobre el valle del Ara al macizo de la Gran Facha con Punta Zarre al Noroeste ascendida el año pasado, difícil montaña, o el macizo de las Argualas cercano, asomando los ibones Azules reconocibles al pie de los Infiernos.
Descenso controlado paso a paso para no tirar piedras ni tener un tropiezo y reagrupamiento para iniciar el ascenso a la tercera cumbre del día, el pico Serrato de 2.881 metros, por poco el más alto de la jornada. Según comienza el ascenso el Xuans presenta su vertiente más imponente, rocosa.
En el Serrato por la ladera se alcanza la cresta y hay que trepar y destrepar pasos rocosos. Nueva foto de tercera cumbre y observatorio del entorno impresionante de ibones y cumbres reconocibles. Al descenso nos dirigiremos hacia el ibón de Xuans para alcanzar el pequeño ibón de Coanga, traspasando neveros, algunos por medio, otros por la rimaya que lo permite. Se llega a usar el piolet, los crampones no llegan a ser necesarios tomando los neveros por su zona menos inclinada.
Hay que mirar aquí sí de vez en cuando el track, aunque la orientación siempre está clara pero hay escalones que mejor pasarlos por el mejor destrepe. Desde Coanga, pequeño y bonito ibón, tomamos la hermosa senda que atraviesa los torrentes del barranco de Labaza hacia las balsas de Lumiacha enlazando con la que se dirige por las tuberías hacia el refugio de Bachimaña.
Rápido descenso y largo hasta confluir ya cerca del Balneario con el que procede de la Cuesta del Fraile y el refugio, lleno ahora si de turistas de montaña y montañeros, de los que no hemos visto más que a uno por las alturas de las que ha disfrutado el buen grupo de montañeros de Peña Guara, que por fin celebran el merecido descanso con buenas bebidas en la terraza de Casa de Piedra. El desnivel de este recorrido circular ha acumulado más de 1.500 metros, con distancia de más de 17 kms. en una intensa jornada de montaña pirenaica.