Música, alegría, ritmo, desenfado, chispa y energía adornaron las casi tres horas de la exhibición de fin de curso que realizó este jueves el Club 90 Huesca con todo su "armamento" individual y colectivo. Gimnastas que plasmaron sobre el tapiz los ejercicios con los que han competido a lo largo de la temporada a nivel autonómico y nacional.
Una exhibición que, como se dijo, supone el cierre a una gran temporada en la que cada ejercicio ha sido defendido en competición y ha formado parte del trabajo continuo de todo el año. "Es el reflejo de un proceso largo, de evolución técnica y artística, y de todo lo que se ha construído desde el inicio de temporada hasta hoy".
Por ello, se incidió, este festival no era solo una exhibición. "Es el cierre de un camino recorrido durante toda una temporada hecha de entrenamientoss, aprendizaje, esfuerzo y momentos compartidos que se quedan mucho más allá del tapiz".
Se recordó que cada gimnasta que participó en la gala "forma parte de una historia común, construída día a día, con trabajo, constancia y mucha ilusión. Una historia que no termina aquí porque todo lo vivido durante estos meses deja huella y sigue creciendo en cada una de ellas".

A lo largo de esas casi tres horas, con Cristina Perea, Mamen Tornil, Nerea Abad y el resto de asistentas dirigiendo la "orquesta", desfilaron sobre el tapiz mostrando su trabajo gimnastas con actuaciones individuales y todos los conjuntos del club, tanto de rítmica como de estética. Fueron las más pequeñas, las integrantes del grupo de psicomotricidad (niñas de 3 a 5 años) las que abrieron esta desbordante fiesta de música, baile y alegría entre el acompañamiento y los aplausos del numeroso público asistente en el Palacio de los Deportes.
La primera parte estuvo centrada en la gimnasia rítmica -que todavía tienen pendiente el viaje a Castellón la primera semana de julio para disputar la Copa de España de conjuntos- y en la segunda entraron en escena los cinco equipos de gimnasia estética de grupo que defenderán en Huesca, del 10 al 12 de julio, los títulos de campeones de España que lograron el pasado año y que, por lo visto este jueves, tienen muy buena pinta.

Tras el tercer apartado de la exhibición, llegó el momento más especial y emotivo de la tarde, dedicado a "Nuestras madres". Aquí fue donde las gimnastas más mayores rindieron homenaje a "las verdaderas heroínas". Fueron llamadas para ver a pie de pista la actuación de Lucía, María, Marta, Lucía, Lola, Shannea, Alba y Vega. Madres que, como se dijo, "no aparecen en el tapiz pero lo sostienen todo. Las que acompañan cada entrenamiento, cada viaje, cada espera, cada nervio y cada logro. Las que celebran en silendio, las que animan cuando nadie mira y las que hacen posible que todo esto exista". De ahí que el ejercicio fuese "un reconocimiento a ellas: a su constancia, a su paciencia y a esta forma invisible pero esencial de estar siempre".
Entre lágrimas de emoción y alegría se fundieron madres (Begoña, Abigail, Susana, Veronica, Beatriz, Penelope y Laura) e hijas después de la actuación, que fue el broche de oro a la jornada y a la temporada "que no termina aquí, porque todo lo vivido se queda, todo lo aprendido continúa y lo que viene será aún más grande".