Este fin de semana, la localidad asturiana de Avilés ha acogido la XXVI Supercopa de España Villa de Avilés, una de las grandes citas del calendario nacional de judo, que ha reunido a más de 1.800 judocas procedentes de 21 comunidades y ciudades autónomas, además de Portugal, Gran Bretaña y Holanda.
El Club Judo Binéfar ha estado representado por 21 jóvenes judocas, que se han desplazado hasta Asturias acompañados por sus técnicos Antonio Clager, Raúl Clemente y Sergio García, para disfrutar de una competición de máximo nivel y medirse a algunos de los mejores deportistas del panorama nacional e internacional.
A lo largo de las dos jornadas, los judocas han demostrado su compromiso, valentía y capacidad de superación sobre el tatami, consiguiendo cinco medallas y protagonizando combates de gran intensidad. Más allá de los resultados, la experiencia adquirida en una competición de estas dimensiones supone un paso más en su formación deportiva y personal.
La jornada del sábado estuvo dedicada a la categoría cadete, en la que los representantes del Club Judo Binéfar afrontaron un exigente campeonato, con rivales de gran nivel y una destacada presencia internacional.
En -90 kg, Diego Comín cayó en primera ronda, sin opción a repesca. A pesar de no poder continuar en la competición, esta experiencia le permitirá seguir aprendiendo y preparándose para sus próximos retos.
En -66 kg, Pol Blanco (TCJ) protagonizó una de las grandes alegrías de la jornada. Tras regresar a la competición después de una larga lesión, firmó una magnífica actuación que le llevó hasta las semifinales. Lejos de rendirse tras esa derrota, supo rehacerse en la repesca, donde consiguió la victoria que le permitió subir al podio y colgarse una merecida medalla de bronce. Un resultado especialmente valioso después del esfuerzo realizado para volver a competir. Hugo Penella se enfrentó a una competición de gran nivel la cual no puedo superar. Sin embargo, cada campeonato es una oportunidad de aprender, ganar experiencia y seguir creciendo en el tatami.
En el mismo peso, Antonio Clager completó una excelente competición, avanzando hasta las semifinales. Tras caer en esta ronda, tuvo la oportunidad de luchar por el bronce mediante la repesca, aunque finalmente no pudo superar a su rival portugués. Su actuación le permitió alcanzar una destacada quinta posición, demostrando su capacidad para competir al máximo nivel.
En -60 kg, Iván Llena realizó una muy buena competición, superando sus tres primeros combates antes de caer en cuartos de final frente a un judoca portugués. Posteriormente, disputó la repesca, donde no pudo conseguir la victoria. Su recorrido hasta los cuartos de final refleja el buen trabajo que está realizando y su progresión sobre el tatami.
También en este peso, Adrián Rico superó la primera ronda clasificatoria, aunque cayó en la siguiente frente a otro representante portugués. Por su parte, Julián Morillo y Hugo Agrelo no pudieron superar sus primeros enfrentamientos, ante un rival portugués y otro asturiano, respectivamente. Ambos regresan con una nueva experiencia competitiva que les ayudará a continuar creciendo.
En -55 kg, Aníbal García, en su primer año en categoría cadete, no consiguió superar la primera ronda clasificatoria ante un rival valenciano y quedó sin opción a repesca. Afrontar una competición de este nivel en su primer año de categoría supone, sin duda, una oportunidad importante para ganar experiencia y confianza.
Por último, en -50 kg, Mario García cayó en primera ronda ante un representante de Castilla y León. El camino continúa y cada competición ofrece nuevos aprendizajes para seguir avanzando.
En categoría femenina, Sara Solano -52 protagonizó uno de los combates más destacados por su duración y esfuerzo. Tras un largo enfrentamiento que se prolongó hasta el Golden Score, terminó cayendo en segunda ronda, sin opción a repesca, recibiendo la Beca Exemia al esfuerzo, un premio económico concedido por el combate más largo disputado en Golden Score.
En +70 kg llegó otra gran actuación para el club. Anna Sánchez volvió a demostrar su excelente nivel competitivo, alcanzando las semifinales, donde cayó ante la representante gallega. Este resultado le permitió luchar por la medalla de bronce.
Su compañera Sara Maull, en el mismo peso, no pudo superar la primera ronda clasificatoria frente a una judoca andaluza, pero supo rehacerse en la repesca, donde consiguió una importante victoria que le permitió avanzar hasta el combate por el bronce. Allí se enfrentó a su compañera Anna en un duelo entre dos representantes del Club Judo Binéfar.
Finalmente, la victoria fue para Anna Sánchez, que consiguió una magnífica medalla de bronce, mientras que Sara Maull alcanzó una meritoria quinta posición. Un resultado que refleja el gran nivel de ambas deportistas y que permitió al club estar presente en la lucha por las medallas con dos judocas de la misma categoría.
La jornada del domingo fue el turno de los judocas infantiles, que volvieron a demostrar el gran trabajo que se está realizando desde la base del club, con actuaciones sobresalientes y cuatro medallas que completaron un fin de semana muy positivo.
En categoría de promoción masculina, Martín García (-55 kg), en su primer año como infantil, realizó una magnífica competición. Con ilusión, determinación y una gran actitud sobre el tatami, consiguió avanzar hasta la final y proclamarse subcampeón, colgándose la medalla de plata. Un resultado especialmente destacable en su primer año en la categoría, que augura un futuro prometedor.
En categoría élite, el peso de -50 kg dejó dos grandes actuaciones para el Club Judo Binéfar.
Cristian Arrazola completó una buena competición, alcanzando los cuartos de final. Tras caer en esta ronda, supo aprovechar la oportunidad de la repesca, donde consiguió la victoria que le permitió luchar por el bronce. En ese combate decisivo se impuso a su rival gallego y se colgó una merecida medalla de bronce, demostrando carácter y capacidad de reacción.
Por su parte, Mario Campodarve firmó una actuación impecable. El joven judoca fue superando a todos sus rivales hasta alcanzar el objetivo final: proclamarse campeón y conseguir la medalla de oro. Una competición sobresaliente que premia su trabajo, su concentración y su buen hacer sobre el tatami.
En -60 kg, Pablo Gazi también completó una destacada actuación, alcanzando las semifinales. Tras caer en esta ronda, disputó el combate por el bronce, en el que no pudo superar a su rival madrileño. Finalizó en una meritoria quinta posición, después de una competición en la que demostró su capacidad para luchar entre los mejores de su categoría.
En categoría femenina, Alba Viu -36 cayó en primera ronda clasificatoria, pero encontró una nueva oportunidad en la repesca, donde consiguió una importante victoria tras un duro combate. Desafortunadamente, sufrió una lesión que le impidió continuar en la siguiente fase de la repesca, finalizando en novena posición. Desde el club le deseamos una pronta recuperación y esperamos volver a verla disfrutando del judo cuanto antes.
En -40 kg, Zoe Agrelo no pudo superar su primer combate clasificatorio y, posteriormente, cayó en la repesca, concluyendo en novena posición. Una experiencia que le permitirá seguir acumulando aprendizaje y afrontar con ilusión sus próximas competiciones.
La gran alegría en categoría femenina llegó de la mano de Erika Martínez (-48 kg). Tras caer en primera ronda, la judoca binefarense reaccionó con una excelente actuación en la repesca, superando a sus rivales hasta conseguir el pase al combate por el bronce. Allí culminó su gran jornada conquistando una merecida medalla de bronce, fruto de su perseverancia y capacidad de superación.
Por último, Rocío García (+63 kg) cayó en segunda ronda clasificatoria, pero supo mantenerse en la competición gracias a su victoria en la primera fase de la repesca. Aunque no consiguió superar la siguiente ronda, finalizó en una destacada séptima posición, sumando una nueva experiencia que contribuirá a su crecimiento deportivo.
El balance final del Club Judo Binéfar en la XXVI Supercopa de España Villa de Avilés es de cinco medallas: un oro, una plata y cuatro bronces, además de dos quintos puestos y otras clasificaciones destacadas.
Más allá del medallero, queremos destacar el esfuerzo de los 21 judocas que han representado al club en una competición de máxima exigencia. Cada combate, cada victoria y cada derrota forman parte de un proceso de aprendizaje en el que la constancia, el respeto, el compañerismo y la capacidad de levantarse después de una caída son tan importantes como cualquier resultado.
Los jóvenes judocas regresan de Avilés con nuevas experiencias, retos superados y motivación para continuar entrenando y creciendo. Estamos orgullosos de todos ellos, de su actitud y de la manera en que han defendido los colores del Club Judo Binéfar.
Desde el Club Judo Binéfar agradecen especialmente a sus patrocinadores, cuyo apoyo resulta fundamental para que los deportistas puedan participar en competiciones de este nivel, y a los entrenadores, Antonio Clager, Raúl Clemente y Sergio García, por su dedicación, esfuerzo y acompañamiento constante. Gracias también a las familias por su confianza y apoyo incondicional.
BRILLANTE LA ESCUELA DE JUDO CAS AÍNSA
La Escuela de Judo CAS Aínsa, dirigida por Eva Cuenca tuvo también una brillante actuación en Avilés.
En cuanto a los cadetes, Óscar Sanmartín (-73 kg) se enfrentó a una categoría de gran dificultad y cayó en primera ronda ante un rival portugués. Por su parte, Laina Sanfélix (-52 kg) volvió a subir al podio, conquistando el bronce y sumando así su tercera medalla de la temporada. Una vez más, la semifinal se resistió, pero Laina supo sobreponerse para cerrar la competición con un nuevo éxito. Fabián Campoy (-50 kg) comenzó con buenas sensaciones, ganando sus primeros combates, aunque cayó en octavos de final y se quedó fuera de la lucha por las medallas.
El domingo llegó el turno de los infantiles, con nuevas muestras de esfuerzo, progresión y talento. Tudor Conduraru (-42 kg) continúa dando pasos adelante en su evolución deportiva. Empezó la competición con una victoria, pero cayó en la repesca antes de poder disputar el combate por el bronce. Una experiencia más para seguir creciendo y ganando confianza sobre el tatami.
La gran alegría del domingo llegó de la mano de Marina Fluerica (-44 kg), que completó una competición sobresaliente, superando todos sus combates hasta proclamarse campeona de España de la Supercopa en su categoría y vencer también en la superfinal de su peso. Un resultado extraordinario que premia su trabajo, constancia y esfuerzo.
El balance del fin de semana refleja el valor de competir al máximo nivel: medallas, combates exigentes y aprendizajes que ayudan a cada judoka a seguir avanzando. Desde la Escuela de Judo CAS Aínsa, el trabajo continúa con la misma ilusión, acompañando a sus deportistas en cada paso de su crecimiento deportivo y personal.
Desde el club felicitan al equipo ya Eva Cuenta por el trabajo realizado y agradecen a las familias y a todas las personas que apoyan al club y hacen posible que estos jóvenes judocas sigan disfrutando y creciendo a través del judo.