"Estoy muy contenta, ha sido un día muy guay", ha afirmado Cristina Espejo a EL DIARIO DE HUESCA después de conseguir su primera medalla como internacional. Ha sido en el Campeonato de Europa de cross que se ha disputado este domingo en el lodazal de Bruselas.
La montisonense ha sido la cuarta mejor del equipo nacional, posición que tenía y con la que se había ganado el billete para la competición, pero al mismo tiempo admitía un sentimiento de "rabia". "Mi estado de forma era muy bueno y lo que me da rabia es no haber podido estar allí. He salido prácticamente última. De entrada, la carrera ha empezado con quince minutos de retraso porque ya había terminado con un cuarto de hora de retraso la de las Sub-23. Había un barrizal enorme y en las dos primeras vueltas he salido muy fría, me ha costado entrar en calor y en carrera porque no encontraba mi ritmo. Ha habido momentos en los que me he agobiado, no me encontraba cómoda, iba de barro hasta arriba...".
Pero poco a poco, se ha visto dentro. "Cuando he entrado en calor, he empezado a adelantar gente, entre ellas a Marta García y Marta Pérez, pero las veinte primeras ya se habían ido y era imposible remontar. Y me da rabia por eso, por la salida y porque este circuito es muy bonito... aunque es mejor para las que se defienden bien en el barro. Y eso a mí...", lamentaba.
Por encima de todo, Cristina Espejo valoraba no solo el hecho de haber logrado su primera medalla con la selección absoluta sino el papel del equipo. "En un año tan complicado, y después de que España no había logrado un podio desde hace nueve años, es para sentirse muy contenta y orgullosa. Anoche (por el sábado) cené con Irene (Sánchez Escribano) y Marta (Pérez), que empezamos juntas de pequeñas, y hoy nos hemos visto muy felices cuando nos hemos abrazado en el podio con la medalla. Ha sido todo super bonito y emocionante. Además, Irene es toda una referencia y verla entrar octava ha sido guay, Marta volvía al cross y yo a la selección absoluta después de cuatro años. Como para no emocionarse".
Por todo eso, incidía en lo "supercontenta" que estaba por el resultado del equipo "y por haberlo vivido todo desde dentro".
De aquí a fin de año tiene previsto correr el cross de Calatayud y hará una San Silvestre. Aquí aparece la habitual participación de Zaragoza o podría acudir a la de Barcelona para hacer una buena marca en 10.000. En invierno, no obstante, también quiere hacer pista cubierta y reclama un 3.000. Su entrenador tendrá la última palabra.