Este fin de semana se ha celebrado, con sede en Boltaña y prácticas en Sobrarbe y la ‘vallée d’Aure’, el curso de esquí de travesía del Club de Montaña Nabaín. Una concurrida sesión teórica abría esta formación el viernes, abordando cuestiones de material, de los criterios y recursos para preparar la ruta o de la valoración y gestión de peligros subjetivos y objetivos y de los protocolos de seguridad y rescate que se practicarían en las jornadas siguientes. Si la meteorología lo permitía. Se anunciaban nevadas notables, inestabilidad y fuertes vientos.
El sábado, sin embargo, en la vertiente norte del valle de Bielsa, las condiciones -con las debidas precauciones- permitieron desarrollar la actividad y dirigirse, haciendo las correspondientes prácticas al pico fronterizo de la Aiguillete (o la Agulleta). Una capa de nieve polvo de la noche anterior facilitó el disfrute de esta jornada mientras se ensayaban técnicas de progresión, transiciones, descenso en diversas circunstancias y tipos de nieve, o criterios de seguridad y lectura del terreno.
Tras el éxito de esta jornada esperábamos poder afrontar la del domingo con los mismos logros. Descartamos la cumbre inicialmente prevista, el Soum de Salettes, una gran montaña situada entre el valle de Badet y el de La Soula, buscando otros recorridos que pudieran estar más protegidos del viento del norte previsto. Pero no pudo ser. Uno de los peligros objetivos que analizamos el primer día, las fuertes rachas de viento (con más de 100 km/h en esa jornada), nos indicaron que debíamos cambiar los planes. Un exhaustivo entrenamiento en el trabajo de detección y rescate de víctimas de avalanchas completó la jornada.

A ello se le sumará “una bola extra”, una salida añadida, que está prevista para mediados de abril para culminar este primer curso, que han coordinado con gran acierto y capacidad formativa Victoria y Luis, apoyados por Suco y por otros compañeros; sembrando, en quien no la tenía ya, la pasión por el esquí de montaña, y ganándose el agradecimiento de los participantes y de todo el club Nabaín.
También ese fin de semana, el sábado concretamente, integrantes de este club sobrarbés y del Club Bajo Cinca realizaron una ascensión a la Peña Montañesa por su cara norte. Esta jornada deportiva y de convivencia partía de la pista de la collada de Ceresa, adentrándose después en un tupido bosque salpicado de pinos rotos y bojes doblados por las nevadas de esta temporada que entorpecen levemente la aproximación. Y que requerirán fijarse a la bajada en el punto en que enlaza con la canal de subida. En ella vamos ganando poco a poco vistas al norte -con la collada de Santa Isabel y el valle de La Comuna de Sin al fondo.
El clima es más benigno del previsto. En cambio las condiciones de la nieve en la canal de acceso y en las laderas, tanto al norte como al sur de esta montaña, no serán las mejores para cramponear. Una nieve muy húmeda, y profunda en muchos tramos, exigió un esfuerzo extra; que luego sería premiado con unas excelentes panorámicas de gran parte de Sobrarbe (con la excepción de su zona norte, cubierta por las nubes) y de numerosas puntos de las comarcas vecinas: desde el Alto Gállego y la Jacetania, a la Ribagorza aragonesa y las montañas de Lleida; y por el sur, desde Guara al Somontano de Barbastro y a las llanuras del Cinca y la Litera. Fue un gran día que invita a compartir más montañas.