Dani Jiménez ha mandado un mensaje de “unión” este miércoles en rueda de prensa. Uno de los capitanes de la SD Huesca ha reconocido que el “ruido de todos estos días no es sano”, pero no pone “excusas” y se centra en ganar al Burgos y en mejorar la situación para salir del descenso y dejar al Huesca otro año en Segunda División.
El pasado lunes, antes del encuentro ante el Córdoba, Agustín Lasaosa, presidente del Huesca, le entregaba a Jiménez una camiseta conmemorativa por su centenario con el club azulgrana: “Para mí es un privilegio. Es un momento bonito en el que recuerdas momentos vividos. Afortunado de estar en un sitio en el que te quieren. Mi familia es feliz aquí y, por otro lado, con el deber de devolver todo ese cariño que me hacen llegar. Estaré eternamente agradecido por todo este apoyo que la afición me ha demostrado. Mi deber es seguir compitiendo, parando mucho. Me siento un privilegiado por estar en Huesca”.
El guardameta recordaba que antes de aterrizar en Huesca en su segunda etapa tuvo dos ofertas antes. “Económicamente no era la mejor, pero emocionalmente no se podía comparar. No me lo pensé y la verdad que, a día de hoy, puedo decir con orgullo que acerté con esa decisión. Muchos igual no lo entendieron, pero me siento agradecido por dejarme guiar por lo que sentí”.
Reconocía que la situación es “compleja, pero lo asumo como un reto. Por mi sintonía con el club y esa afinidad con la afición tengo el deber de asumirlo como un reto tremendo. Me autoexijo todavía más. Es una prueba bastante complicada, pero estoy convencido que la vamos a sacar. Lo asumo con naturalidad y delicadeza”.
Sobre el partido del lunes añadía que “a pesar de que tuvimos muchas situaciones ofensivas, se quedó en mucho ruido. Si hubiéramos aprovechado esos contraataques hubiera cambiado, pero no es excusa. Tenemos que tener la convicción que por muy complicada que sea la situación y muy mala sensación que podamos tener, tenemos que autoexigirnos mucho más. Mantener un equilibrio en el vaivén. No podemos hacer un gran partido en Almería y que luego nos metan cuatro. O empatar contra el Racing y que luego en Castellón te metan cuatro. Tenemos que buscar un equilibrio”.
‘CASO PULIDO’
“No quiero poner excusas. Se ha dado una situación personal y hay que arreglarlo entre él y el club de la mejor manera. El run run que se genera fuera no es sano. Centrándonos exclusivamente el reto… lo que importa es que el Huesca sea el mejor Huesca y que nos salvemos. Lo primordial es que el ruido que se ha generado no es sano. Tenemos suficientes alicientes. No sirve de excusa y que sirva para mejorar todo con base al futuro”, subrayaba.
El Huesca terminaba la primera vuelta con 30 goles encajados. Jiménez subrayaba que “los goles los encajo yo y eso me lo llevo yo a mi mochila. Eso pesa. Pero tengo la suficiente valentía, compromiso y trabajo que esa mochila la voy a llevar con total responsabilidad. Son muchos goles, demasiados goles para mantener ese equilibrio. Ese compromiso colectivo… no quiero decir que no lo haya, pero dada la situación hay que exprimirse más. Lo generado no es suficiente para poder ganar. Si vemos ese balance de goles negativos y hay que ir poco a poco solventándolo. Hay que ver por qué nos meten tantos y cuando estamos más abiertos nos meten más”.
Se le preguntaba por el partido de Burgos de este domingo (18:30h): “No quiero hablar como final porque no me quiero guiar por las sensaciones, pero estamos ahí abajo. Si tenemos que hablar de finales a estas alturas es porque hemos hecho cosas que no deberíamos. Tenemos que afrontar le partido como si fuera una final. Después de todo este run run y malos resultados, aun así estamos a un partido de salir de abajo. Preocupa la situación, pero mando un mensaje de unión. Ya habrá tiempo a final de temporada para decir ciertas cosas, pero hoy tenemos que ahorrar energía para que el Huesca siga en Segunda División. Podemos unirnos aún más y si lo conseguimos estaremos orgullosos de ese vínculo entre afición y jugadores”.
Este año tenemos hay que mejorar la primera vuelta “porque si no no dan los números”. Para finalizar, Jiménez dejaba claro que “lo que me mantiene vivo es la pasión de seguir mejorando por muy veterano que sea. A pesar de mi experiencia, todo es mejorable. Eso me hace autoexigirme. Está claro que los números no son buenos y que para volvernos a ver aquí tranquilamente tenemos que mejorar. No queda otra y no hay otra salida”.