Hay quien ya lo ve lanzando el cohete de las fiestas de Barbastro. Daniel Martínez Monzón lo ha vuelto a hacer. Tercera salvación de forma consecutiva para el entrenador de Almudévar con la UD Barbastro, la última la conseguida este domingo en Sant Andreu.
"Después de sufrir todo el año, al final hemos acabado como todos queríamos. Ha sido una temporada en el Grupo 3 donde todos pensaban que íbamos a descender y ya ves. A base de trabajo y esfuerzo, de creer, lo hemos conseguido. Estoy muy feliz por los jugadores y por toda la gente de Barbastro que ha venido", comentaba orgulloso.
Cree el míster que la clave está en "transmitir a los jugadores una idea", además de un componente "futbolístico" que los jugadores "tienen que entenderlo, así la situación de un club como el nuestro en cuanto a lo económico". Se acordaba en este sentido de lo que logró con el CD Brea, otro club humilde con el que consiguió dos salvaciones también de forma consecutiva: "Cuando se consigue algo así con estos equipos, todavía se saborea más".
Para terminar, y visiblemente emocionado, se acordaba de esa gente que "está en los malos momentos y de mi amigo Pachu". Ahora el entrenador se centra en hacer un reto personal como es habitual cuando consigue estos logros: "No sé si iré al Tozal de Guara o algo así. Intentaré hacer alguna trail con el que se quiera apuntar".
Respecto a su futuro, no ha aclarado nada: "Nunca hay que pensar en el futuro y cuidar el presente. El presente era dejar al Barbastro un año más en Segunda RFEF. Ya habrá tiempo de pensar".