Fernando Pérez, segundo entrenador de Bada Huesca, reivindicaba después del partido una seña de identidad del Balonmano Huesca, y es que había participado en el choque de Antequera el oscense Pablo Lacasa, la joven promesa bajo palos que asumía la responsabilidad de sustituir unos minutos a Nico García tras la baja por lesión de Tomás Mendieta.
La característica flema del escudero de José Francisco Nolasco -nunca exenta de su pasión por el balonmano y por el club- no podía ocultar su satisfacción. "Hoy ha debutado Pablo Lacasa, es un portero que ya el año pasado empezó a entrenar con nosotros, ha hecho toda la pretemporada, ha entrenado durante toda la semana. Se le nota el trabajo diario, es un portero que tiene muchas ganas y mucha capacidad de trabajo y de mejora".
El segundo entrenador de Bada Huesca asegura que, "siguiendo los consejos tanto de José como mío y la ayuda que le prestan en el día a día tanto Nico y Oso (Mendieta)" ha llegado a este momento. "No es un regalo, sino es una consecuencia de este trabajo y de las ganas que le pone en el día a día. Sabíamos que la baja de Oso es importante para nosotros, pero estábamos tranquilos teniendo tanto a Nico como a él".
Pablo Lacasa sigue la estela de su padre, Antón, cancerbero que fue del Balonmano Huesca y que ha viajado hoy hasta Antequera para ver a su hijo y que, con toda certeza, está orgulloso, tanto como su madre, Izaskun Arrechea. Cruzarse la península para llevarse esta alegría ha tenido su recompensa. Queda a Pablo por delante un largo camino balonmanístico, pero, de momento, se puede aplicar el aforismo: "Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera". Que será para bien. Hay cantera y continuar el camino de este club ejemplar es toda una garantía. Enhorabuena a Pablo, a Nolasco y a Fernando, porque encontrar soluciones en la juventud constituye una doble felicidad.