El mismo Alcoraz que hace once años vio a la Sociedad Deportiva Huesca dejar la antigua Segunda B al superar al Huracán Valencia fue el mismo que este pasado domingo vio cómo el equipo certificaba su salida del fútbol profesional tras perder con el Castellón. El equipo azulgrana despidió una temporada negra, marcada por numerosos contratiempos y baches, que sin duda ha estado marcada por una pobre segunda vuelta.
Después de conseguir 23 puntos en la primera mitad del campeonato liguero, el Huesca se deshinchó tras el mercado invernal. Es curioso, quizás ilógico, pero la realidad es la que es. En lo que va de segunda vuelta, y a falta de un único partido para cerrar el curso, el Huesca tan sólo ha conseguido 14 puntos. Esto le ha impedido alcanzar al Cádiz, rival al que ganó en El Alcoraz en esta segunda vuelta.
El Huesca ha ganado tan sólo tres partidos en la segunda mitad de la liga (Cádiz, Ceuta y Real Zaragoza), todos ellos en condición de local. Sin duda, el pobre rendimiento del equipo como visitante ha sido otro factor determinante que ha desembocado en el descenso de categoría. Va camino de ser uno de los peores visitantes de la historia de la categoría, pues en estos momentos suma nueve puntos lejos de El Alcoraz, a falta de la última jornada que se jugará en Córdoba.
Ni la llegada del tercer entrenador espoleó a los azulgranas. Con José Luis Oltra en el banquillo, el Huesca ha ganado un único partido, ha empatado tres y ha perdido siete. El valenciano cerrará su etapa en el Huesca este próximo fin de semana después de haber dirigido al equipo durante 12 partidos. Además, se quedará con el peor ratio de puntos por partido de esta temporada (0,55), por detrás de Bolo (0,984) y Sergi Guilló (1,15).