Diego Gómez, jugador de la SD Huesca y goleador ante el Nàstic, era protagonista en zona mixta este lunes ya con la noche bien entrada.
"Estoy muy contento porque todos hemos estado bien. Son tres puntos para disfrutar. Se ha visto lo que hemos trabajado durante la semana. Este es el camino y cada semana vemos nuestra identidad", apostillaba el extremo que este lunes anotaba el primer gol del partido.
En lo personal se siente "cómodo, pero si meto 15 goles y no logramos el objetivo es una ruina", aseguraba.
Gómez se mostraba feliz por la afición y agradecía su calor desde el inicio: "La gente me dio mucho ánimo desde que llegué. Yo quiero que vivan más noches como esta".
El jugador de 22 años viene de un club de Primera como es el Deportivo, pero "llegué aquí y todo lo que nos rodea en Huesca también es de Primera División".
En el horizonte ya se ve un derbi ante el Real Zaragoza que promete ser apasionante: "Siendo el partido que es, le damos todavía más importancia y llegaremos motivadísimos. Los que han jugado más en Copa han dado un nivel altísimo y las cargas están compensadas. Va a estar caro jugar en este equipo".