Las directivas de Huesca y Málaga invitan al partido al obispo Satué

Compromisos profesionales le impiden estar en el palco entre dos equipos hermanados por su figura

12 de Marzo de 2026
Guardar
José Antonio Satué, el oscense obispo de Málaga
José Antonio Satué, el oscense obispo de Málaga

La Sociedad Deportiva Huesca y el Málaga Club de Fútbol  han cursado una invitación formal conjunta a José Antonio Satué Huerto, obispo de Málaga, para presidir el encuentro desde el palco de autoridades del Estadio de La Rosaleda. El prelado malacitano fue protagonista del partido de ida en El Alcoraz, donde vencieron los entonces entrenados por Guilló, y es que justamente ese fin de semana tomaba posesión de su cargo episcopal. Hubo de responder simpáticamente a las preguntas de los medios andaluces y salió airoso.

El obispo de Málaga no podrá estar en el palco de la Rosaleda por compromisos de agenda institucional, pero el gesto pone de relieve una figura que une estrechamente a las dos ciudades.

Logo WhatsApp
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp para tener la mejor información

Dicha vinculación con este enfrentamiento deportivo adquiere un matiz simbólico de especial interés: José Antonio tomó posesión de la cátedra malacitana el pasado 13 de septiembre, fecha que coincidió exactamente con el partido de ida disputado en El Alcoraz.

Esta acción conjunta manifiesta la voluntad de ambas entidades de promover los valores de concordia y respeto institucional que deben regir en el fútbol profesional.

El sesano obispo de Málaga está dejando su huella en la diócesis gracias a su don de gentes, su rigor a la hora de afrontar los problemas y su acompañamiento a la feligresía en general y a las agrupaciones de Semana Santa en particular que tienen una gran importancia en la capital andaluza.

Eso sí, en cuestiones de disputas futbolísticas, se entrega con su prodigalidad diplomática al pronunciamiento sobre sus preferencias, y es que los caminos del Señor se elevan sobre las pasiones mundanas. Eso sí, desde Huesca le pedimos que discretamente se alinee un poquito más con San Lorenzo, que ya se sabe que se decantaba hacia los pobres y, hoy por hoy, en el casillero de puntos los de Bolo andan verdaderamente necesitados. Que Dios nos escuche.

Archivado en