El Girona firmó una victoria (4-0) frente al SD Huesca Juvenil DH en un encuentro donde la eficacia en las áreas, el ritmo competitivo y la capacidad para castigar los desajustes rivales resultaron determinantes.
El conjunto gerundense impuso un alto ritmo de juego, con presión coordinada tras pérdida y amplitud por carriles exteriores para ensanchar el campo. El Huesca trató de sostenerse desde el orden defensivo y la solidaridad colectiva, pero el empuje local terminó traduciéndose en el primer tanto, que alteró el planteamiento inicial del partido.
Con ventaja en el marcador, el Girona ganó control posicional y fluidez en la circulación, obligando al Huesca a replegar y a multiplicar esfuerzos en tareas defensivas. La movilidad del frente ofensivo local generó constantes situaciones de superioridad en zonas intermedias, lo que permitió ampliar la ventaja antes del descanso y encarrilar el encuentro.
Tras el paso por vestuarios, el Huesca adelantó líneas en busca de reengancharse al partido, pero esa propuesta dejó espacios que el Girona supo explotar con transiciones verticales y ataques bien temporizados. Dos nuevos goles en la segunda mitad certificaron la superioridad local y cerraron el choque con autoridad.
Pese al resultado, el conjunto oscense mantuvo una actitud competitiva hasta el final, aunque se vio superado por la precisión y el ritmo impuesto por un Girona sólido, equilibrado y eficaz.
Al final, el Huesca acusó los desajustes defensivos en momentos clave.