Elady Zorrilla ya conoce su nueva casa. En tiempos donde todo va volando, lo ha hecho curiosamente después de debutar con el Huesca en el estadio de La Cerámica. Este lunes, ya con más calma, después del entrenamiento de recuperación en la Base Aragonesa, Elady, nuevo delantero azulgrana, ha atendido a los medios informativos en la sala de prensa de El Alcoraz junto al director deportivo, Ángel Martín González.
A sus 33 años, el ariete ha salido del Tenerife en busca de minutos, de sentirse importante en un proyecto deportivo. Llega cedido por los chicharreros y "nos puede aportar muchas cosas en cualquier posición", ha asegurado AMG. Suma más de 100 partidos en la categoría.
Las primeras horas con el equipo han sido "súper buenas" para el delantero, ya que el vestuario le ha "acogido muy bien e incluso algunos compañeros, antes de llegar, me mandaban mensajes interesándose. La verdad que eso se agradece mucho".
Buscaba minutos, "en parte sí", pero recuerda que de los últimos cinco partidos jugó cuatro como titular. "He venido para reivindicarme, con mucha ilusión y tenía ganas de venir a Huesca. Tenía otras opciones pero quería venir aquí. Se dan muchas cosas para hacer una buena segunda vuelta".
Al recodar su experiencia en la categoría, ha dicho que habrá jugado unos 60 partidos en banda y otros 50 como segundo punta o de delantero referencia. En cualquier caso, "me adaptaré para lo que haga falta, en lo que me pida el míster. Espero aportar trabajo y goles".
Se trata de un reto personal y colectivo: "Tras el año pasado, quería recuperar ese hambre que al futbolista le hace falta. Vengo a muerte, a darlo todo, como he hecho toda mi vida". Se ha mostrado seguro de que la afición azulgrana disfrutará un año más de su equipo en Segunda División: "Se lo venía diciendo a Ángel en el coche. El equipo me encantó contra el Villarreal. La primera parte fue de un equipo que no está abajo, de una soltura con balón, de proponer, de querer... no lo digo por vender nada, lo pienso de verdad".
Ha dado poco tiempo para hablar con el míster. Llegó el sábado y estuvo pendiente del tránsfer. Finalmente lo aceptó la Liga y pudo jugar en La Cerámica. "Viajé sin saber si llegaba. Por lo poco que conozco a Antonio, se le nota que es pasional, que te achucha desde primera hora. Me comentó que le gusta que el punta sea bastante móvil, que bregue y que no se ahorre ni una carrera. Es lo que vengo haciendo", ha comentado. Viene "fuerte mentalmente" y ve al vestuario de la misma manera, con un grupo humano muy interesante que es "consciente" de dónde está.
La pelea por el descenso
Su amplia experiencia en la categoría le permite opinar con criterio sobre lo que puede suceder de aquí a final de temporada: "Parece que hay siete equipos que vamos a luchar por no descender, pero estoy seguro que alguno de los que se piensa que está salvado, va a sufrir. Porque siempre ha pasado. Recuerdo el Numancia que estaba para jugar playoff y después acabó descendiendo".
Ha valorado positivamente el punto contra el Villarreal, pues "cuando no se puede ganar, que nos dolió, un empate fuera de casa es bueno, pero ahora hay que ganar en Alcorcón".