Una árbitra aragonesa tuvo que suspender un encuentro el pasado fin de semana por insultos y amenazas hacia su persona. Fue en el encuentro de Regional Preferente entre el Atlético Cariñena, equipo que ejercía como local, y el Montecarlo. Fruto de ello, la Real Federación Aragonesa de Fútbol ha lanzado un comunicado mostrando "tolerancia cero" ante la violencia en el fútbol aragonés:
"Tras una jornada en la que hemos sufrido en nuestros campos varios episodios de violencia física y verbal, en los que se han visto envueltos árbitros, jugadores y público, esta Real Federación manifiesta su más enérgica condena ante estos hechos lamentables, que sin duda generan una profunda preocupación.
Estas conductas son contrarias tanto al ordenamiento jurídico general como al deportivo y vulneran las reglas de conducta y convivencia que todos nos hemos dado. Además, representan justo lo contrario de los principios y valores deportivos que inspiran al fútbol y a nuestras competiciones.
Más allá de la aplicación del Código Disciplinario de nuestra Federación a quienes estén sujetos al mismo, y de la adopción de medidas de pedagogía dirigidas a espectadores y familiares, que ya comenzamos la pasada semana, debemos instar a todos los implicados en el fútbol aragonés a colaborar en la erradicación de estos episodios. Estos hechos ponen en riesgo el enorme mérito que supone que en Aragón se disputen más de 1.200 partidos cada jornada, con apenas incidencias.
Desde el propio fútbol aragonés debemos aislar a quienes son incapaces de comportarse, ya que representan el peor ejemplo para los niños y adolescentes que practican este deporte. Y más aún cuando se llega a la violencia física. Debemos ser intransigentes con estas actitudes, colaborar en la identificación de los responsables y facilitar que los poderes públicos impongan las penas o sanciones administrativas correspondientes.
Sería incomprensible que cualquiera cayese en la tentación de justificar, aunque sea mínimamente, estos actos. Eso sería ponerse del lado de los violentos, algo inadmisible e incompatible con esta Real Federación, con nuestras competiciones y con la propia sociedad aragonesa.
El fútbol es reflejo de nuestra sociedad.
Por un fútbol sin violencia.
Por una sociedad sin violencia".