El Grupo de Alto Nivel (GAN) del Club de Montaña Javieres ha completado el ascenso al Aneto (3404 metros) directos desde la Besurta, un total de 17 kilómetros y 1700 metros de desnivel acumulado.
La aventura tenía su preludio el sábado al reunirse los participantes para tomar algo en la cercanía de Benasque y subiendo a dormir con coches particulares a Plan de Senarta, para poder coger puntuales el autobús de las 5 de la mañana que les llevaría del parking del vado a la Besurta.
El sábado se aprovechaba para dar las últimas instrucciones sobre el material técnico y ajustarlo. y. tras una cena delante de los vehículos, todos se echaban a dormir.
La comitiva se levantab a las 3:45 de la mañana para recoger los vehículos y desayunar un rico refollao de Ayerbe, gracias a Antonio y su pareja María, miembros del grupo de aventureros en esta ocasión y subir a la parada del bus donde se encontraban con el noveno participante que venía directo de Huesca.
Han comenzado a andar a las 5:20, con el frontal alumbrándoles y una larga cola de la gente que realizaba el trayecto del bus. A esas horas la gran mayoría tenía el mismo destino.
Tras poco más de media hora y 200 metros de desnivel llegaban al refugio de La Renclusa donde ya recogían el frontal y seguían el ascenso hacia el Ibon del Salterillo. Llevaban 4 kilómetros y 600 de desnivel. Paraban a ponerse crema y seguían su ascenso poco a poco, sin prisa pero sin pausa. Entre piedra y rocas seguían subiendo sorteando neveros hasta que a los 3000 de altitud.
Ahí paraban para equiparse con los crampones y, piolet en mano, empezaban a pisar hielo. Para su satisfacción está mejor de lo que pensaban y se progresaba muy bien. La temperatura es idónea, no hace calor ya que soplaba algo de aire el cual es de agradecer. A falta de 100 metros se quitaban los crampones, ya que les indicaban que después de la pequeña trepada ya se puede acabar de ascender por zona limpia.
Después de la pequeña trepada ya casi podían alcanzar la gloria. Tras 10 minutos sorteando pequeñas y no tan pequeñas piedras llegaban a la ante cima y el famoso paso de Mahoma delante de ellos y justo eran las 11 de la mañana. Se decidieron, lo cruzaron y ahí estaba el Aneto debajo, conquistado.
Tras numerosas enhorabuenas y abrazos y alguna foto de recuerdo, almuerzo e inicio de bajada pero no sin antes visitar el Pico Olivares el cual lleva 5 minutos. Ahora sí, destrepan y se equipan con los crampones y el piolet de nuevo buscando la mayor cantidad de zona con nieve para aprovechar lo bien que se progresa, pero llega un punto que se acaba y retoman el camino de subida pero esta vez para bajar.
Llegaban al Ibón de nuevo, para una parada para reponer fuerzas y afrontar la última parte de la jornada, bajar hacia Aigualluts y de ahí tras meter los pies en el agua fresca que baja, afrontar los últimos 2 kilómetros hacia la Besurta.
Tras un refresco volvían a tomar el bus que les dejaba en el parking del vado, completando así un fin de semana en el que, tras 12 horas de caminar. habían conseguido llegar al techo de los Pirineos. Una vez en el parking del vado despedida para un merecido descanso.