El Golf de Guara ya está cerrado desde este lunes. Tal y como adelantó EL DIARIO DE HUESCA hace una semana, la sociedad propietaria del complejo ha liquidado su actividad como anunció por burofax al Ayuntamiento de Nueno y los socios han tenido la oportunidad para llevarse sus enseres.
Los últimos golpes en el Golf de Guara han sido dados este fin de semana, el sábado con un campeonato social y el domingo con los últimos usuarios que aprovecharon la disponibilidad antes de la clausura con la propiedad de tantos lustros. En el verde frente a la sierra, gozaron de ese pequeño privilegio que es recorrer los nueve hoyos en un día espléndido.
Para evitar que sea definitiva y poder seguir disfrutando de su deporte, una comisión gestora con tres socios, reconocidos aficionados desde hace mucho tiempo de esta modalidad, han iniciado gestiones a distintas bandas para asegurar la continuidad del campo diseñado por el mítico Pepín Rivero.
Aunque, como es lógico y recomendable, los miembros de esta espontánea gestora se conducen en medio de la recomendable discreción, hay expectativas de que la solución no sea cuestión de semanas, sino incluso de días.
En este sentido estriba la esperanza del alcalde de Nueno, Domingo Monaj, que vive con la lógica inquietud este proceso. Una vez terminado el derecho a la superficie de la anterior sociedad, confía en que el proceso para el nacimiento de la nueva fórmula no se dilate en el calendario. "Ahí estaremos el Ayuntamiento con nuestros servicios jurídicos, incluso con el respaldo de la Diputación Provincial de Huesca, para dar soporte a la supervivencia de una infraestructura deportiva que es muy importante para nuestro municipio".
Más allá del mantenimiento en uso del Golf de Guara, no son pocos los socios que esperan una mejora de las instalaciones después de unos últimos años en los que algunos aspectos han dejado que desear. "Nos mueve la pasión por la práctica del golf, que es incluso más que deporte, pero hay que reconocer que hay partes que mejorar". En el momento del cierre, son 120 los socios de un club que fue en su tiempo admirado por sus condiciones y por su extraordinario enclave.