Alberto Puyuelo ha logrado un gran quinto puesto en la carrera de 50 kilómetros Via Rogmana, que se ha celebrado este sábado en Castel Bolognese, en Italia, donde esta edición presentaba récord de participación con 1.600 corredores en la línea de salida.
Estaba muy contento el jaqués del Atlético Oroel, que ha completado su quinta prueba de esta distancia en un tiempo de 2.57.22. El vencedor ha sido el francés Guillaume Rubén, que tiene en su poder el récord europeo de la distancia, segundo y tercero han sido dos atletas keniatos, el cuarto un japonés (Uraki Okayama, campeón del mundo de 100 kilómetros).
"He salido con un grupo en el que estábamos seis o siete corredores y hemos ido juntos hasta el kilómetro 25. Allí empezaba una subida dura y ese tramo, hasta el kilómetro 30, he ido demasiado lento. No había entrenado mucho desnivel y con las molestias que arrastraba no he forzado y he ido a mi ritmo. Ha sido allí donde se me han escapado", ha comentado.
Al terminar esa subida se había colocado quinto y en ese puesto ha terminado porque los de delante habían logrado una ventaja que han sabido mantener, igual que Puyuelo su quinta plaza. "Las sensaciones han sido buenas. No he tenido dolores y no conocía el circuito, tal vez he pecado de ser demasiado conservador. Todos los demás corredores sí que conocían el circuito y también hacía mucho calor", ha observado Puyuelo.

Con todo, "estoy muy contento de la experiencia, me he visto a un nivel similar a las otras cuatro carreras que había hecho de 50 kilómetros, aunque este circuito era más duro. De hecho, he ganado a maratonianos y ultrafondista de gran nivel. Esta carrera es espectacular. Llena todos los dorsales y no sé si en esta distancia hay alguna parecida en Europa y te diría en el mundo".
Así que ha terminado feliz y con ganas de repetir. "Ojalá, puede ser. Han sido unos días muy buenos en Bolonia y si se presenta la oportunidad, seguro que vuelvo".
Ahora toca recuperar, volver a competir y esperar al otoño para encontrar otra gran cita en el calendario -seguramente un maratón- donde Alberto Puyuelo se sienta una vez más como pez en el agua.