El grupo de Travesías Pirenaicas de Peña Guara nos desplazamos, en esta ocasión, hacia el Pirineo occidental de la provincia de Huesca, muy cerca de la de Navarra, en particular hasta el valle de Linza, para ascender al pico Petrechema de 2377m todavía cubierto, en su mayor parte, por una gruesa capa de nieve. Nos ha llegado la primavera con fuerza y también el calor, aunque todavía llevadero.
Esta montaña esta formada por una cresta que cada vez se torna más estrecha conforme se llega a su cima y que termina justo enfrente de las famosas agujas de Ansabere ya en la parte francesa. Desde su cima, la primera y más alta de las agujas está separada del pico Petrechema por no más de 20 metros, casi parece que de un salto podrías llegar a su cima aunque la caída que hay entre estas dos montañas seguro que te quitaría las ganas de intentar tal hazaña.
Son las nueve de la mañana y hace unas dos horas y media que hemos salido desde Huesca, ya estamos preparados con todo el material para el ascenso, así que nos ponemos en marcha justo donde se haya ubicado el refugio de Linza a 1340 metros de altitud, que pertenece al municipio de Ansó. Vamos subiendo, al principio por pastos tamizados de un verdor casi mágico, y rodeados de picos de belleza singular a nuestra derecha como el piramidal Mallo de Acherito 2373 m. Poco después llegamos a un pequeño valle que tiene un riachuelo justo en medio que cruzamos sin problemas y después proseguimos pegados a una pared por donde discurre el GR que va hacia la Mesa de los tres Reyes (2446 m).

Su nombre, según dice la leyenda, se debe a que una vez en su mesa, se refiere al enorme promontorio que sale directamente del pico, se reunían los tres reyes de Aragón, Francia y Navarra sin dejar de ocupar sus correspondientes territorios, es decir cada uno en su reino. Poco después llegamos al collado de Linza ya acompañados por la nieve, estamos ya a unos dos mil metros de altura, nos colocamos los crampones porque ahora tenemos que atravesar laderas de diversa inclinación.
Desde este momento la nieve nos va a acompañar hasta la cima así que proseguimos a media ladera siempre en ascenso superando varios montes y al fondo vemos ya nuestro objetivo, el esquivo pico Petrechema y su afilada arista cimera. La arista cimera al principio está sin nieve emergiendo la roca pero un centenar de metros después la nieve y la inclinación se van haciendo más notables hasta que llegamos a la cima.
Desde la cima hacemos fotos y nos comemos un merecido tentempié, llegar se ha hecho largo, pero las vistas desde esta impresionante "atalaya" nos recompensan olvidando el esfuerzo. Unos cuarenta y cinco minutos después iniciamos el descenso por la misma huella por la que hemos subido, esta vez relajados y satisfechos del inmejorable día.
Nos han salido unos 14 km de ruta para unas siete horas de actividad con un desnivel positivo y negativo de unos 1.100 metros.
El grupo Travesías Pirenaicas de Peña Guara como en otras ocasiones ha tenido de su parte ese universo que nos mueve a escalar montañas con un tiempo formidable y un espíritu libre y optimista.