Guillem Molina es el hombre elegido. Javier Sanz de Arce, director deportivo del Huesca, ha puesto sus ojos sobre este defensor catalán nacido en Tarragona con notable experiencia en Primera RFEF, pero también en el fútbol extranjero.
A sus 26 años, Molina ha pasado por varios clubes de renombre. Canterano del Valencia, más tarde defendio los colores del Sabadell, Osasuna Promesas e Ibiza. La temporada pasada jugó en el AVS Futebol de Portugal, equipo del que también llegó el delantero Jordi Escobar durante el pasado mercado invernal.
Con esta incorporación, y a falta de cerrar los últimos detalles de la operación, el Huesca cierra la retaguardia y completa la pieza que le faltaba en la defensa. Molina es un defensor que puede jugar tanto de central como de lateral derecho.
El futbolista cuajó una muy buena temporada en Ibiza durante la campaña 2024/25. Disputó 34 partidos con los ibicencos, anotando dos goles. A la temporada siguiente firmó por el AVS portugués, teniendo una participación mucho más discreta. Su último partido fue este último domingo, jugando 19 minutos en el empate de su equipo contra Chaves.