Guillem Molina ya es azulgrana y este miércoles ha pisado por primera vez el césped de El Alcoraz, su nueva casa. Tal y como adelantó EL DIARIO DE HUESCA el pasado lunes, el fichaje se ha consumado. Javier Sanz ya tiene el defensor que le faltaba, por lo tanto, ahora sólo queda la llegada de un delantero.
Molina cuenta con “amplia experiencia en Primera RFEF, criado en la cantera del Valencia. Estuvo en la primera división de Portugal. Agradecer que hayas querido venir y que pongas todo de tu parte”, apostillaba el director deportivo del Huesca.
Por su parte, Molina aseguraba que “ya conozco muy bien la categoría de otros años. Agradecer a Javi, en los últimos días de mercado, todo tiene que ser más rápido pero han puesto todas las facilidades para que esté aquí. Se ve un buen grupo y con buenos jugadores. Tengo muchas ganas de empezar ya. Tenemos claro cuál va a ser nuestro objetivo”.
Se define como un jugador “polivalente que puede jugar de central o de lateral derecho. Soy un defensa que le gusta ir al duelo, agresivo y que me encuentro cómodo apretando hombre a hombre. Soy un jugador de equipo y siempre miro por el grupo. Tengo más experiencia de central, pero en Portugal he jugado de lateral y en Osasuna también”.
Hablando del club, aseguraba que Huesca es “un equipo muy grande que tendría que estar en categorías superiores. Era un buen reto para mí volver a la categoría y a un equipo como este. La confianza que me transmitieron desde el club… estoy muy agradecido por ello”.
El jugador comenzó la temporada pasada en Portugal, pero en un lance en un entrenamiento se rompió el peroné. Fueron cinco meses y medio de recuperación. Volvió en febrero y, desde entonces, se ha encontrado bien. “He estado entrenando mucho para poder empezar la pretemporada en las mejores condiciones posibles”, subrayaba.
Aseguraba que le han hablado muy bien de Raúl Jardiel, el entrenador. Aunque todavía no ha podido hablar mucho con él, este miércoles ya ha entrenado con sus nuevos compañeros.
Precisamente se le ha preguntado por sus compañeros de demarcación, a los que no conocía personalmente. Eso sí, ha jugado contra algunos. “Hay competencia y es algo normal para impulsar al equipo. Una competencia sana es buena. Hay que sumar todos para que el equipo vaya bien esta temporada”, añadía.
Molina llega del AVS Futebol de Portugal, equipo en el que coincidió con el exazulgrana Jordi Escobar. “No he hablado con él, pero sí con Jesús Álvarez. Estuvo con él en el Ibiza y me dijo que se había enterado que podía venir y me habló maravillas del club. Estuvimos hablando un buen rato y me ayudó a tomar la decisión”.
Finalmente, Molina ha pedido “humildad” para afrontar esta nueva Primera RFEF, porque será “una categoría difícil”. Espera un “buen ambiente en El Alcoraz. Todos los partidos son importantes, pero será importante conseguir en nuestro campo una buena atmósfera y que sea un fortín. Que nos hagamos fuertes en casa”.