"Hasta siempre, Barbastro". Dani Martínez, entrenador de la Unión Deportiva durante tres años, ha cerrado con un broche de oro a su trienio en el banquillo de la ciudad del Vero, una segunda etapa de temporadas "muy intensas, exigentes y, sinceramente, de mucho éxito".
Tres años en los que el equipo se ha mantenido en la 2º RFEF gracias a su capacidad competitiva "en escenarios muy dificiles y con recursos muy limitados", con hitos espectaculares, "momentos inolvidables como esas dos participaciones en la Copa del Rey que quedarán para siempre en la memoria de todos". Especialmente, esos dos partidos ante el Fútbol Club Barcelona.
Ha mostrado gratitud al club por su confianza y por su oportunidad "en un momento complicado", a la Junta Directiva presidida entonces por Rafael Torres en medio de "una situacion muy delicada". Y a la de ahora, presidida por Josan Fierro. "Josan ha confiado en mí en los momentos difíciles, cuando más falta hace sentir ese respaldo. Hemos sufrido mucho juntos, hemos compartido momentos de mucha responsabilidad y, más allá de la relación entre presidente y entrenador, me llevo una relación personal y una amistad que valoro enormemente. Ojalá haya podido devolverle, con trabajo y con objetivos cumplidos, parte de toda la confianza que ha depositado en mí".
Agradecimiento a los jugadores "que he tenido la suerte de entrenar", de los que se siente "muy orgulloso" porque "han sido competitivos, han estado siempre a disposición, han trabajado con compromiso y han defendido esta camiseta con esfuerzo y responsabilidad. Todo lo conseguido ha sido fruto del trabajo colectivo".
Codo con codo, "los componentes de mi cuerpo técnico, Javi, Mario, Josemi, Fran, Paula, Pablo, Roy y Jairo", paradigmas de "lealtad, trabajo diario e implicación". Reconocimiento a Chus Herrera y Roberto Santamaría desde sus papeles en la Dirección Deportiva.
Ha querido extraer a primer término a quienes están fuera del foco y, sin embargo, son "fundamentales: Alfonso, Molina, Cosme, Román y Felipe, mis tres Reyes Magos", siempre a su lado, acompañándole y ayudándole, "haciendo más fácil el día a día". Les pidió compromiso de estar siempre con él "y ahora ya tienen permiso para jubilarse si quieren".
Apartado singular para la afición, "gracias de corazón. Gracias a quienes habéis estado en los buenos momentos y también en los difíciles. Entiendo que el fútbol se vive con pasión, que hay críticas y que forma parte de este mundo, Pero quiero que sepáis que cada decisión que he tomado ha sido pensando siempre en el bien del club", añade. "Quien conoce el día a día de un equipo como éste sabe todo lo que hay detrás de cada entrenamiento, de cada partido, de cada semana y de cada objetivo conseguido".
En su vida, ha proseguido, "Barbastro siempre tendrá un lugar especial. Le deseo de corazón muchos éxitos a la UD Barbastro y que pueda seguir creciendo, compitiendo y estando a la altura de las expectativas de su gente".
El corolario adquiere tintes muy emocionales. "Me voy con el orgullo de haber competido siempre desde la dificultad, sosteniendo al equipo en la categoría, y demostrando que el trabajo, la organización y la confianza en el grupo permiten coimpetir incluso en contextos exigentes. Gracias de corazón a todos los que habéis firmado parte de este camino. Hasta siempre".