El entrenador de la SD Huesca, Antonio Hidalgo, se ha ido del encuentro de este sábado con el “sabor amargo” pero “tremendamente orgulloso” de sus jugadores.
Sobre todo, ha afirmado en rueda de prensa, “por el cómo. En la primera parte ha pasado demasiado poco. La segunda parte ha sido buena, hemos encontrado superioridades. Girábamos al equipo y encontrábamos gente dentro. Una pena haber caído de esta manera un poco cruel”.
A pesar del resultado, “hay muy buenas noticias del partido de hoy. Enzo no venía participando y hemos sumado gente a la causa. Hemos competido ante un rival de Primera División y lo están haciendo muy bien. Estamos tremendamente orgullosos”.
Ha tranquilizado al personal respecto a la lesión de Joaquín, quien parece que tan sólo sufre un golpe y “se va a quedar en eso”. No ha querido entrar a valorar las necesidades del Huesca en el mercado invernal: “Yo a los Reyes Magos los tengo en casa, con los regalos sin abrir”.
Para concluir ha dado las gracias a “los que han venido porque se han sentido cerca. Los necesitamos. Esos 2.000 y pico se notaban muchísimo. Es muy importante estar junto y dar pasos hacia adelante”.
Francisco, con buen recuerdo de Huesca
El técnico del Rayo, Francisco Rodríguez, ha vuelto a la que fue su casa y ha tenido unas bonitas palabras hacia el Huesca: “La ultima vez que estuve aquí fue en una despedida fantástica, con Agustín Lasaosa sentado a mi lado. Me sabe mal ver el campo así. Ojalá que vuelva a recuperarlo porque lo necesita el club. Huesca es una ciudad de fútbol. Sabéis el cariño que le tengo y es un club con personas fantásticas”.
Respecto a lo deportivo, ha comentado que para ellos lo “importante era pasar. Ellos juegan bien y te desordenan. Ellos han creído hasta el último momento. Les doy la enhorabuena por el partido”.