El día 30 de diciembre, a partir de las 11 horas, El Alcoraz rebajará de manera considerable la media de edad de sus espectadores en cualquiera de sus actividades y es que proseguirá con la tradición de abrir las puertas a los más pequeños, todo un obsequio para los ya aficionados de la Sociedad Deportiva Huesca.
Ese día, los jugadores a las órdenes de Jon Pérez Bolo, que habrán retornado de sus breves vacaciones el lunes, serán aplaudidos y jaleados por un montón de niñas y niños ansiosos de disfrutar con sus ídolos y soñar grandes hazañas vestidos ora de azulgranas, ora con la camiseta de la Cruz de San Jorge.
El Káiser Pulido, el cancerbero con sus telas de araña Dani Jiménez, el Óscar Sielva de escuadra y cartabón, el del altavoz del Freed from desire Sergi Enrich, los zagales Ángel Pérez o Ro Abajas, el veterano Francisco Portillo, los oscenses Manu Rico y Juan Pérez, multitud de acentos de todos los lares (desde el colombiano Daniel Luna al andaluz Sergio Arribas pasando por el francés Samuel Ntamack) y toda la plantilla de la Sociedad Deportiva Huesca exhibirán la mejor de las sonrisas para agradecer la presencia del futuro en el entrenamiento del presente.
Se espera alguna que otra sorpresa por parte del club para completar una mañana que, según las predicciones meteorológicas, puede ser incluso bonancible, aunque la experiencia dicta que, cuando ves a uno de tus héroes, no sientes ni frío ni calor, así que hay que llenar la grada de pequeños, que son la gran esperanza de la Sociedad Deportiva Huesca.