Huesca y Atlético Monzón han empatado (1-1) en un partido con un final emocionante a más no poder con dos goles in extremis. El montisonense en el 90, en la única oportunidad que ha tenido en toda la tarde, y el del Huesca en el 95 cuando ya parecía que había agotado todas sus posibilidades.
Sin goles en la primera parte. Y no será porque no haya tenido el Huesca ocasiones para tomar la delantera en el marcador y marcharse con ventaja al descanso. Tras unos momentos iniciales de toma y daca, ha sido el Huesca quien poco a poco ha ido haciéndose con las riendas del partido. En buena medida, por la presión que ejercían los de Luis Arcas y por la hiperactividad de Alvaro Caso en el costado derecho, que se ha convertido en una pesadilla para la zaga rojiblanca.
Ha sido Alvaro el que, tras una jugada que él mismo había iniciado, se ha cobrado la primera oiportunidad a los 7 minutos con un zurdazo que se ha estrellado en el travesaño. Poco después un centro desde la derecha de Sasha lo ha terminado atajando el meta Castillo. Se acentuaba el dominio local y en el 17 Max, tras un saque de esquina, volvía a lanzar al larguero desde fuera del área. Amasaba ocasiones el Huesca y llegaba otra en un centro de Álvaro que Marcos Ramos cabeceaba con peligro. Y ahora llegaba la oportunidad por la banda izquierda con un centro que remataba Marcos Ramos y que Rodrigo Castillo replicaba con una gran invervención para evitar el gol. Eran minutos de mucho agobio sobre el área visitante y Álvaro la volvía a tener pero el gol se resistía.
Había sido media hora de mucha insistencia del Huesca ante un Monzón que había sobrevivido a las embestidas aunque de cara a la puerta de Gálvez no había mostrado apenas peligro y ninguna oportunidad clara. Justo es decir que en el último cuarto de hora de este período remitió el dominio azulgrana y se sacudió el sufrimiento el Monzón para mantener su puerta a cero.
Ese ejercicio de supervivencia le ha permitido al Monzón mantenerse vivo y en la reanudación ha sabido cerrar las vías de penetración de Alvaro, que ha estado menos incisivo y más fatigado, y el Huesca lo ha intentado por el costado izquierdo con el empuje de Hassan y más tarde, cuando ha entrado en acción, de Martín.
Mantenía el Huesca su dominio, pero sin mucha profundidad. Ha tenido una clamorosa ocasión el equipo azulgrana en el minuto 62, en un centro pasado desde la derecha que ha llegado a los pies de Mario quien en el área pequeña, solo y sin oposición, a mandado alto el balón con todo a su favor.
El juego ha atravesado una fase insulsa, con el Huesca atacando un tanto precipitado y el Monzón firme en defensa. Hasta que se ha movido el árbol en el 90. Una falta desde la izquierda del ataque rojiblanco al segundo palo, remate de cabeza, el balón queda muerto en los pies de Ricard y éste encuentra una gatera para hacer diana y adelantar al Atlético con el 0-1 sin apenas tiempo.
El Huesca se ha lanzado a tumba abierta y a la desesperada y ha tenido una buena ocasión de Martín que ha despejado el meta Castillo en una buena intervención y en la última, un córner lanzado desde la izquierda del ataque oscense, ha cabeceado con el alma Hassan y finalmente ha sido Juan Portero el que ha dado la puntilla para firmar el empate en el 95. Un resultado que para el Huesca era un mal menor y que al Monzón le dejaba un sabor agridulce.