La SD Huesca ha sumado un punto este sábado en su visita al Real Zaragoza en el derbi aragonés de División de Honor Juvenil. Un empate que deja un sabor agridulce para ambos conjuntos.
Los azulgranas han dominado el balón durante casi todo el partido, pero los maños han estado bien ordenados, aprovechando los contraataques para hacer daño. El partido ha tenido intensidad y ha sido disputado hasta el final.
Desde el inicio, el conjunto oscense mostraba su intención de controlar el ritmo con largas posesiones y circulación paciente. El Zaragoza, mientras tanto, esperaba su oportunidad. Los locales gozaron de un disparo cruzado en el que tenía que intervenir el portero Saucedo.
En la segunda mitad la película ha sido parecida. Es cierto que el Huesca daba un paso al frente. A raíz de eso llegaba el 0-1 en el minuto 58, obra de Roche, que se inventaba una gran jugada individual para abrir el marcador con un disparo ajustado al poste.
El Zaragoza, jugando en casa y lejos de venirse abajo, lo intentaba con ahínco. Con espacios a la espalda de la defensa visitante, encontraba el empate pocos minutos después tras una rápida transición que culminaba con precisión para el 1-1.
El partido estaba más abierto: el Huesca buscaba el segundo gol y el Zaragoza se aferraba a su orden defensivo.
En los instantes finales llegaba la acción más polémica del encuentro: una falta dentro del área zaragocista que los jugadores visitantes han reclamado como penalti no fue señalada por el colegiado, lo que desataba protestas en el banquillo azulgrana.