Huesca, esto que tú me das

Cuando de la desesperación se transita hacia la desesperanza, es cuando se inicia la senda hacia el final

02 de Octubre de 2023
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La sufridora afición del Huesca
La sufridora afición del Huesca

"Eso que tú me das
No creo lo tenga merecido
Todo lo que me das
Te estaré siempre agradecido"

La música del Huesca-Sporting me sonó al agradecimiento a la vida de Pau Donés cuando tenía la serenidad de mirar a los ojos al túnel final de su existencia. Con ese tono descendí el Camino del Cocorón y aprecié lobreguez incluso en las farolas de Martínez de Velasco. Tras el espejismo de Alcorcón, los gijoneses nos bajaron a la tierra en una bofetada, sólo una, porque no necesitaron más. Ver las correrías de Hassan o de Gaspar o de Otero entre la incapacidad de los nuestros dibujó el lienzo de la realidad.

He de decir que, entre líneas, el Cuco cumpleañero dejaba en la comparecencia posterior muchos mensajes. Insisto, entre líneas. Su lealtad a la causa le lleva en algunas ocasiones a confundir los deseos con la realidad. La asunción de la inferioridad física en el centro del campo y la impotencia en retaguardia fueron las más precisas. Respecto a la delantera, no se precisan demasiadas palabras, básicamente porque Obeng no estaba al ciento por ciento y Kanté, directamente, es hoy por hoy una resta que nunca suma. Ojalá recupere la mejor versión del principio de la pasada campaña, pero cuando uno no quiere... Diego .Aznar, en apenas diez minutos, al menos supo bajar el balón y meterse donde se cuecen las habas.

Del Huesca podemos escribir y hablar línea por línea. El guardameta, villano ante Villarreal, ha retomado su tono notable aunque duda en las salidas. Tiene por delante, no en vano, una defensa que es para temblar. Ver galopar a Hassan ante cualquiera de ellos es para pensar si se han metido entre pecho y espalda un chuletón de kilo y medio antes de jugar. La parcela ancha es enclenque, difícilmente ganan un balón dividido y son arrollados cuando el rival es físicamente poderoso, como es el caso. Y en el carril, Hugo Vallejo tardó en carburar y, cuando estaba en plenas prestaciones, fue sustituido.

Pero tampoco conviene, para leer bien lo acaecido en estas ocho jornadas, perdernos en el ramaje de un árbol. Hemos consumido casi un 20 % de la Liga, bien es cierto que en los últimos años la del Huesca empieza más tarde porque los fichajes llevan el ritmo del mono perezoso. Volvamos la oración por pasiva: ya restan cuatro quintas partes para arreglar esto. Pinta mal. Muy mal. Sin motores, ruedas ni dirección, al albur permanentemente de los contrincantes. De todos.

Quizás por esta percepción, quizás por la esperanza exclusiva en un milagro que obre San Jorge, este domingo no se ha escuchado música de viento. Para los destinatarios en otras jornadas de los cánticos, puede parecerles un alivio. Pero, cuando de la desesperación se transita hacia la desesperanza, es cuando se inicia la senda hacia el final. Como le sucedió a Pau Donés. Y entonces se impone la serenidad. Que Dios no me oiga y cambie el designio. La fe es lo último que se pierde. Pero flaquea. Amén.

P.D: La afición es lo mejor, con diferencias, de este club. Por eso merece esta otra estrofa de Pau Donés:

Todo te lo voy a dar
Fuiste mi mejor medicina
Todo te lo daré
Sea lo que sea, lo que pidas

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