El Huesca no gana fuera de casa ni por equivocación. Es un muerto incapaz de gobernar los partidos y de aguantar un resultado favorable. Porque cuando se pone por delante -como este domingo con el gol de Sielva- no tiene la suficiente confianza como para crecer en el partido, y cuando se ve abajo en el marcador no tiene la personalidad suficiente como para generar ocasiones peligrosas y remontar. Ha tenido un hilo de esperanza cuando Pulido ha hecho el 3-2 en el 88', pero en el intercambio de golpes en el tiempo añadido, con tres goles en total, ha sido vencedor el Málaga, que aprovechaba la necesidad del rival para correr y sentenciar.
Lo de este domingo era de puerta grande o enfermería, que obviamente ha terminado con una cornada en la femoral que deja al equipo -todavía más- hundido. Porque ha sido marcar Sielva y el equipo venirse abajo. Es lo que tiene contar con unos jugadores que vienen demostrando un nivel muy pobre y un entrenador que es incapaz de sacar el máximo rendimiento a los que se visten de corto. Si Bolo ya estaba discutido, ahora está sentenciado.
La realidad es que el Huesca ha comenzado el partido compitiendo de tú a tú, siendo vertical por momentos, con un Laquintana activo por banda derecha, pero siendo un equipo demasiado hundido que se desangra por todos los costados y que comete errores de bulto todas las semanas. Es la cruda realidad. Los números son insostenibles para el entrenador (16 puntos de 51) y las sensaciones son todavía peores.
Se las prometía muy felices el Huesca, que ha logrado ponerse por delante en Málaga con el tanto de Sielva de penalti. Tras una primera media hora igualada en la que el conjunto local ha llevado la dirección del juego, en apenas seis minutos ha remontado con un buen gol de Larrubia y un penalti transformado por Niño. Una pena máxima cometida por Michael -desconectado y fallón en salida de balón durante toda la primera parte- que ha tenido que revisar el colegiado en el VAR. Penalti tonto de los llamados "modernos" en el que el atacante (Lorenzo), de espaldas a portería, con la pelota volando por los aires y sin tenerla controlada, siente un leve contacto y se va al suelo. Michael, que tan sólo quería despejar, se llevaba la amarilla. Idéntico ha sido el penalti a favor del Huesca, cometido por Murillo sobre Piña.
Con el Huesca descolocado y corriendo hacia atrás, el empate lo hacía Larrubia en el 38' tras un golpeo meritorio de primeras con zurda al palo largo con asistencia de Joaquín Muñoz. Entre medias se ha visto un paradón de Dani Jiménez y varios centros rasos peligrosos de Laquintana, que ha ido desapareciendo poco a poco a medida que pasaban los minutos. Cantero, en boca de gol, y Portillo, con todo a favor, no han podido transformar dos buenas cesiones.
La segunda parte comenzaba con un disparo al palo de Joaquín que terminaba golpeando en el pecho de Dotor y no acababa el balón en la cazuela de milagro. Poco antes Bolo ya había quitado del campo a Michael para dar entrada a Seoane. En el 55' llegaba la sentencia del Málaga con el gol de Joaquín -por supuesto-, que tenía que cumplir la ley del ex. Demasiada fragilidad defensiva para tanto Málaga.
Bolo hacía un doble cambio (Ojeda y Jordi Martín) en el 66' y quitaba a Portillo y Cantero. Antes ya había sentado a Michael por Seoane. Dani Jiménez volaba para negar el cuarto a Chupe en una transición, y es que el partido estaba para una goleada. Entraban Enrich y Efe a falta de un cuarto de hora en busca del milagro.
Pulido anotaba de cabeza un gol anulado por fuera de juego tras una carambola en el área, pero finalmente el VAR trazaba líneas y daba el gol. El Huesca se venía arriba y buscaba el tanto del empate con un Málaga que se parapetaba atrás pero que encontraba en un voleón de Chupe lo que parecía la sentencia. Sin embargo, Carrillo daba una última esperanza con su gol en un córner tras una prolongación de Sielva de cabeza, pero el que hacía la sentencia de verdad era Chupe tras culminar una contra y sortear a Dani Jiménez. No había de dónde rascar. Esto huele que apesta.
Ficha técnica:
Málaga CF: A. Herrero; Puga (Gabilondo 86'), Diego Murillo, Montero, Rafita (Dani Sánchez 74'); Dani Lorenzo, Izan Merino, Dotor (Rafa Rodríguez 86'), Larrubia, Joaquín Muñoz (Dorrio 74') y Niño (Chupe 69').
SD Huesca: Dani Jiménez; Carrillo, Piña, Pulido, Julio Alonso; Michael (Seoane 53'), Sielva, Portillo (Jordi Martín 66'), Laquintana (Efe Jr. 75'), Cantero (Dani Ojeda 66') y Escobar (Enrich 75').
Árbitro: Gorka Etayo (comité vasco). Ávalos Barrera (VAR). Amonesta a Murillo (27'), Joaquín (45+7') por el Málaga; y a Michael (45+1') por el Huesca.
Goles: 0-1, minuto 30: Sielva, de penalti. 1-1, minuto 38: Larrubia. 2-1, minuto 45+2': Niño. 3-1, minuto 55: Joaquín. 3-2, minuto 88: Pulido. 4-2, minuto 94': Chupe. 4-3, minuto 95: Carillo. 5-3, minuto 100: Chupe.
Incidencias: partido correspondiente a la jornada 30 disputado en La Rosaleda con 27.000 aficionados, unos de ellos 120 azulgranas desplazados.