Apelaba Verónica Rodríguez a la concentración y la solvencia, al apoyo en la afición, porque la idea era dejar este sábado 17 de diciembre el año preparado para, simplemente, sentarse en la Navidad a comer turrones con sabor de líder. Y se interponía el CD Castellón, eso sí, con la ventaja de que la casa era nuestra, azulgrana.
Tocar con las puntas de las manos la gloria necesita en muchas ocasiones paciencia. Y a ella se aplicaban N. Rodríguez, Sara González, Paz, Palo, Laia, Yuki, Iris Arnas, Manogué, Laura Royo, Akane y Royo Sanjuán. Que, en sí mismo, es un once temible, pero que además sabe jugar sus bazas con inteligencia, paso a paso, sin prisas. Y la verdad es que el primer tiempo no ha resultado sencillo porque las de la Plana han inclinado hacia su mar las resistencias de tal manera que las arremetidas de las locales no han surgido efecto. Y el silbato de final de primer tiempo era un buen momento para dar una bocanada de aire fresco a la tarde.
Dicho y hecho, las futbolistas azulgranas han sido en la reanudación un equipo con una actitud inmisericorde. Primero ha abierto Royo Sanjuán, que lleva camino de abrir las latas de berberechos en Navidad a golpe de golazo. Y luego el partido se ha rasgado para las levantinas cuando Yuki Nakata ha tomado el cuchillo Santoku y ha rellenado la portería visitante con un "sushi" preñado de buen gusto. Y, como no hay una sin dos, Akane ha hecho el tercero con estilo Osaka, tipología sashimi, que deja regusto "umami", ya saben, el sexto sabor que es el más sutil y maravilloso de todos: primeras y a disfrutar de la Navidad. Porque esta ha es una noche buena.