La SD Huesca, más allá de los problemas estructurales que le hacen estar en la zona peligrosa de la clasificación, sigue siendo un equipo muy irregular. Los números hablan de forma clara y por eso sigue sufriendo entre los peores equipos de la categoría. El conjunto azulgrana sólo ha sido capaz de encadenar dos triunfos consecutivos una vez en lo que va de temporada. Fue en las jornadas 2 y 3 con las victorias ante Mirandés y Eibar.
Este sábado, precisamente ante el colista Mirandés, tuvo otra ocasión pintiparada para alcanzar esa meta de dos triunfos consecutivos. Sin embargo, pese a las ocasiones generadas en el tramo final del partido, no estuvo a la altura y en los primeros 80 minutos bien mereció perder.
El Mirandés, que no ganaba a domicilio desde el 5 de septiembre, se marchaba de Huesca con tres puntos en su bolsillo que le acercan a la salvación. Los jabatos sabían que tenían su última bala, y no la desaprovecharon.
Los azulgranas, que visitarán Pucela el próximo sábado, han mirado de reojo a la jornada de este domingo que se ha saldado con el empate del Valladolid en Gijón. El Andorra, por su parte, ganaba al Real Zaragoza y alcanza los 32 puntos. Pase lo que pase en el partido que debe jugar la Real Sociedad B este lunes en Cádiz, el Huesca terminará la jornada fuera de los puestos de descenso. La zona baja se comprime todavía más. Hay sufrimiento de sobra de aquí hasta mayo.