Huesca y su pista de patinaje se convirtieron el pasado fin de semana en lugar de entrenamiento de algunos de los primeros espadas del patibaje nacional e internacional.
Durante tres días, la instalación oscense acogió entrenamientos de alta tecnificación dirigidos por el entrenador colombiano Diego Castro, reconocido por su trayectoria junto a patinadores de élite y campeones del mundo como María José Quiroz y Adrián Fernando Mendoza.
El encuentro reunió a deportistas con destacados resultados en campeonatos mundiales europeos y nacionales, que pudieron disfrutar de unas jornadas de preparación técnica en una instalación que valoraron muy positivamente por la calidad de su superficie y su estado de conservación. Un reconocimiento que pone de relieve el trabajo de mantenimiento realizado por el Ayuntamiento de Huesca, fundamental para que los deportistas puedan entrenar en buenas condiciones.
Como anfitriones locales los visitantes contaron con la presencia de Estela Amaro Capuz, 15 años, patinadora oscense del club patinaje de velocidad marianistas de Zaragoza, y Carla Molina Conte, promesa del patinaje de velocidad oscense que actualmente compite de manera independiente.
Amaro continúa consolidando su trayectoria deportiva nacional con una medalla de plata en el Trofeo Nacional Mediterránea en relevos y reciente bronce conseguido en la media maratón de patinaje Illescas donde destacó en la categoría juvenil. Por su parte, Molina afronta una nueva temporada con la ilusión de dar el salto a la competición nacional en esta temporada.
Entre los deportistas participantes destacó María Paula Cárdenas Hernández, subcampeona del mundo en Argentina en 2022 y medallista senior con plata en circuito y pista en la presente temporada. También participó Alejandro Restrepo García, de 15 años, situado en el top 10 en los campeonatos de España y medallista de bronce de en la maratón Arganda como la clasificación general de Illescas.
Camila Rodríguez Solanilla, de 16 años, bronce en el campeonato de España de circuito. El grupo contó con Daniela Farelo Cabrera, de 17 años, bronce en el campeonato de España de circuito,plata en el trofeo nacional mediterránea y oro en el maratón de Illescas en su categoría. Johan Navarro top 5 en los campeonatos de España infantil. A ello se sumió Sofía Rangel Silva, de 15 años, con medallas de bronce en el Campeonato de Europa y oro en el campeonato de España de pista, además de otros jóvenes patinadores madrileños promesas de este deporte Amy Carolay Castro, Annie Sofía Duran y Victoria Strussberg.
De la Federación Navarra, del equipo de Txantrea participaron José Fernando Gonzalez libreros, bronce en tres ocasiones en los campeonatos de España de pista y circuito, top 5 en la copa de Europa de Lagos y Noelia Gonzalez Libreros, plata en categoría mini y prebenjamín en la Copa de Europa en Gijón. La exposición se completó con la coach de alto rendimiento Isleana García Vargas.
Más allá del alto nivel deportivo, uno de los aspectos más llamativos de la experiencia fue la respuesta del público. Por primera vez numerosos aficionados que salían del fútbol se detuvieron junto a las barreras de la pista para contemplar los entrenamientos y descubrir de cerca una modalidad que muchos todavía desconocían.
La presencia de un grupo de patinadores de este nivel permitió acercar el patinaje de velocidad a nuevos espectadores y mostrar la exigencia técnica la velocidad y espectacularidad de esta disciplina. Una experiencia que también contribuye a dar mayor visibilidad a una instalación municipal que ofrece a la ciudadanía la posibilidad de practicar deporte de forma gratuita.
Estela y Carla entrenan solas habitualmente en esta pista y animan a los oscenses a acercarse conocer el patinaje de velocidad y disfrutar de unas instalaciones abiertas a todos. Su presencia diaria constituye, además una oportunidad para que otros jóvenes descubran este deporte y se animen a practicarlo con ellas.
La valoración positiva de estos tres días y disfrute de los participantes abren la puerta a futuras iniciativas de tecnificación en la ciudad. Una oportunidad para seguir situando a Huesca en el mapa del patinaje de velocidad y demostrar que la capital oscense cuenta con una instalación capaz de atraer a deportistas de gran nivel y de impulsar nuevas generaciones de patinadores.