La Sociedad Deportiva Gurrea jugará la próxima temporada en Regional Preferente. Hace unos meses esto era prácticamente impensable para muchos, pero una gran recta final -sus últimos cinco partidos los cuenta por triunfos- y una unión perfecta entre equipo-afición-directiva han propiciado la hombrada. San Nicolás de Bari botó de alegría.
"Ha sido una temporada dura. Hemos sufrido bastante lesiones este año y la verdad que el mes de enero fue complicado. Parecía que empezábamos a levantar la cabeza y justo vino lo de Montecarlo", explica su entrenador, Juan Sanau.
Por motivos labores, Juan Sanau tuvo que apartarse un poco del equipo pero, por suerte, encontró la ayuda en el tramo final del curso de Jael Gilart, un gran conocido del fútbol altoaragonés que llegaba de su experiencia en el fútbol chino. "Entre los dos nos hemos entendido muy bien. Ha sido un poco complicado, aunque también he tenido mucha ayuda de Jaime Til, el presidente", asevera.
Al final, el desenlace ha sido de cuento o, como lo califica el propio entrenador, "un milagro" gracias a la creencia y fe de todos los que componen el club. Sin duda, la afición siempre ha estado al pie del cañón y ha sido uno de los pilares. Sanau recuerda que el año que el equipo ascendió de Segunda a Primera Regional se desplazaron a Broto dos autobuses y más de 15 coches de aficionados. "No es porque ahora hayamos ganado, sino que íbamos últimos por los campos y ahí siempre había 30 o 40 personas. Los otros alucinaban".
Una remontada sin precedentes
A falta de siete jornadas para el final, el club reforzó la parcela defensiva. Jorge Giménez estaba en San José y fichó por el Gurrea por la amistad que tiene con Sanau, y después sumó dos empates seguidos contra el Internacional y Alcolea. Llegó también Pablo Quílez, un jugador al que conocía bien Sanau. Después de empatar en Alcolea, Gurrea se encontraba a once puntos de la salvación con tan sólo 15 por jugar.
"Creí en que se podía hacer y mentalicé al resto. Dije que veía posible la salvación por nosotros y por el calendario de los demás", recuerda el míster. Los goles de Dani Figueras también han sido determinantes en este tramo final, anotando ocho en siete partidos.
La confianza de la directiva ha sido clave en los peores momentos y así lo refleja el preparador: "Íbamos últimos y a mí me decían que iba a estar mientras quisiera. Eso ayuda mucho".
Asentarse en Preferente
En las últimas temporadas, el Gurrea ha vivido una intranquilidad fruto de los ascensos y descensos de categorías. Se movía entre Preferente y Primera Regional, siendo siempre cola de león o cabeza de ratón. "Creo que ahora podemos llegar a consolidar el equipo".
De cara la próxima temporada, Sanau dejará el banquillo por temas laborales pero formará parte de la directiva. "El proyecto será ambicioso y creo que podemos enganchar a la gente de Huesca con el fin de consolidarnos en la categoría de una vez por todas sin hablar de permanencia", concluye el míster.