El Internacional Huesca ha colgado un vídeo, unos segundos de música y unas imágenes en sus redes sociales (@internacionalhuesca) y con esa pieza, tan breve como cargada de intención, queda anunciado el nacimiento de su primera campaña de abonados. A partir del lunes 31 de agosto, cualquiera podrá inscribirse para disfrutar de las competiciones en las que participa el club oscense.
El audiovisual apela a algo que en el fútbol de base todo el mundo reconoce, la sensación de estar viendo crecer algo desde cero. Y eso, en un club que ni siquiera existía como tal hace no demasiado, tiene un peso especial.
GRATUIDAD PARA LA GENTE MENUDA
Antes de hablar de plantillas o de campos, conviene detenerse en una decisión que dice mucho de cómo se ha planteado este proyecto: ningún futbolista del fútbol base pagará entrada para ver al primer equipo. En un fútbol regional donde resulta habitual que hasta los propios canteranos tengan que sacar ticket para animar a sus mayores, el Internacional Huesca ha optado por lo contrario, y lo ha hecho desde el primer día, sin esperar a tener una trayectoria detrás que lo justifique.
El Internacional Huesca quiere ir más allá incluso ese día de partido. No se trata solo de abrir la puerta a los pequeños, sino de convertir cada jornada como local en algo parecido a una fiesta de club: habrá música y sorteos, y la idea es que coincidan en las gradas familias completas, jugadores de todas las edades y ese ambiente que normalmente cuesta años construir. Aquí quieren tenerlo desde el primer partido.
OPORTUNIDAD DE SER SOCIO FUNDADOR
El carácter de primicia implica que todas las personas que se abonen para esta temporada recibirán el distintivo de Socio Fundador independientemente de la modalidad que escojan. Será una insignia que reconoce el compromiso, la confianza y el apoyo al club desde sus orígenes.
Las tarifas son de 170 euros el abono familiar, 95 el general, 80 el Internacional, 75 el jubilado y 50 el infantil, y se introduce también el abono de colaborador por 95 euros mínimo.