Javier Moracho: "Castrillo, Arcas y Samitier han hecho una Vuelta a España sensacional"

Javier Moracho ha disfrutado con el "nivel extraordinario" de la ronda en 2026 con un recorrido "precioso" y el júbilo por el triunfo del español Enric Mas

14 de Septiembre de 2026
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Javier Moracho con Pablo Castrillo en Granada
Javier Moracho con Pablo Castrillo en Granada

El monzonero Javier Moracho Torrente es historia viva de la Vuelta Ciclista a España, a cuyo servicio ha entregado treinta años de gestión como director de Relaciones Públicas de Unipublic, la organizadora de la ronda española que en este 2026 ha alcanzado "un nivel extraordinario", como asegura el mítico exatleta olímpico.

Ya en la edad de oro, Javier Moracho no deja escapar la oportunidad de compartir cada año durante unas etapas el ambiente familiar que respira con ciclistas, con organizadores y con los medios de comunicación. En esta ocasión, ha gozado las tres últimas, extraordinarias, en tierras andaluzas, las culminadas en Peñas Blancas, Collado del Alguacil y Granada, donde por cierto departió con el príncipe Alberto de Mónaco, "que estaba encantado" como invitado por el hecho de que la Vuelta comenzó en su Principado. Con la perspectiva que le da la vivencia de más de tres décados, confluye que "ha sido una Vuelta muy buena".

Contrariamente a determinadas voces que asociaban una causa-efecto comenzada por la "politizada" ronda del año anterior, que terminó con catástrofe por no poder completar la última etapa en Madrid por las protestas contra Israel y pro Palestina, Javier Moracho especifica que nada más lejos de la realidad. "El itinerario ya estaba hecho, se trabaja con muchísima antelación todo y, de hecho, ya se ha anunciado que el año que viene arrancará en Santiago de Compostela por ser Año Jacobeo y volverá a llegar a Madrid". En este 2026, la confluencia temporal con el Gran Premio de Fórmula 1 de España imposibilitaba el final en la capital.

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Javier Moracho ha retornado desde Granada a Barcelona este mediodía. Aún ha tenido tiempo de desayunar con Perico Delgado. En tres días, conocedor como es de la atmósfera que se respira en todos los rincones ciclistas, ha vivido con gran intensidad la experiencia. "El recorrido ha sido precioso, muy bueno, y la carrera ha sido impresionante".

El deportista montisonense alude al momento más determinante de la ronda, "la lesión de Pogacar. Ahí salió Enric Mas y todo se convirtió en emoción con el aliciente de que un español podía volver a ganar la Vuelta" después de tantos años. "Los accidentes son impredecibles, tuvo una mala caída Tadej pero no ha afectado a la pasión con la que se ha vivido la Vuelta, que ha sido una odisea para los corredores con un calor tremendo".

Ha visto a un Mas y un Movistar extraordinarios. "No se ha puesto nervioso cuando se escapaban corredores más de la cuenta. En 21 etapas, hay que saber dosificar. Roglic lo ha intentado, pero el líder y el equipo han estado espléndidos. Ha sido un trabajo bestial de la escuadra y con mucha veteranía del maillot rojo, sabiendo controlar todos los ataques individuales y de equipos como el Visma". Aunque la baja de Pogacar fuera muy importante, Moracho recuerda la etapa de alta montaña en la que el balear cogió al esloveno después de haberse marchado este con su ritmo colosal, "no ha sido normal en los últimos años. No sabemos si Pogachar podría haber flaqueado. O sea que todo el mérito a Enric". Y a Movistar, al que tuvo oportunidad de felicitar a través de su alma máter, Eusebio Unzué.

Las condiciones climáticas han obligado a un refuerzo de las respuestas por parte de la organización que controla Javier Guillén. "Todo está más que estudiado, ayer viendo en persona la última etapa me explicaban que añadieron dos motos para tener provistos de agua permanentemente a todos los corredores". En total, más de veinte para que no falte de nada. El grado de rigor que rodea el ciclismo es enorme. Compartió con Markel Beloki, hijo de la gran figura que fue Joseba, impresiones. Su desayuno está medido al gramo en la combinación de cereales, hidratos y proteínas. "Ahora ya no se ven pájaras como las de antes". Si el agua es provista por la Vuelta, son los equipos los que se ocupan de los geles o los electrolitos para evitar efectos indeseados.

Todo ha sido extraordinario en esta edición en la que ha podido compartir momentos con su viejo amigo Pedro Lezaun, director de Producción y Logística de la Vuelta, aunque no llegara a ese singular episodio, etapa 18, en que la contrarreloj arrancó desde la Plaza de Toros del Puerto de Santa María. Siempre ha habido disrupción en las soluciones de la organización, como aquel año que él vivió de pleno del arranque en un portaaviones, o hace cinco años de la espléndida partida de un parcial de la Catedral de Burgos.

Javier Moracho con Eusebio Unzué
Javier Moracho con Eusebio Unzué

Javier Moracho resume en un concepto que le parece fundamental el desarrollo de este acontecimiento: "Ha sido todo precioso, ha habido muchísima gente y sobre todo fair play. El deporte, sin fair play, tiene otra dimensión" y se convierte en perfectamente prescindible. "No entiendo a la gente mal educada en torno a un evento deportivo".

Fruto de todas estas circunstancias, "las audiencias han sido muy buenas. Se ha cuidado todo mundo, el recorrido ha sido fantástico y los españoles se han visto enganchados porque ha habido mucho interés. Amigos de México, Chile y otros países me han dicho que lo han seguido con muchísima emoción".

LOS TRES OSCENSES, "SENSACIONALES"

Un aspecto emocional ha elevado su percepción de la ronda, el trabajo de los tres oscenses, el jaqués Pablo Castrillo, el barbastrense Sergio Samitier y el sabiñaniguense Jorge Arcas. "Quizás no se aprecia en su justa medida, pero Pablo Castrillo ha estado todos los días en todas las escapadas, y luego se ha descolgado para trabajar por Enric Mas, ha sido un gregario de extraordinaria lealtad". Valora, en el caso de los tres, "la generosidad brutal que han tenido".

De Jorge Arcas, recalca que "aporta su veteranía, es un hombre que hace equipo y que al final influye en el resultado. Es como Alejandro Valverde, que influía mucho con su actitud y con él la gentes está muy bien".

Fuera de las filas de Movistar, Sergio Samitier, de Cofidis, "que ha aprovechado la oportunidad de no tener un líder tan definido y ha hecho etapas fantásticas. En las Peñas Blancas, fue décimo, es un valiente y tiene mucha fuerza".

Y un vaticinio de futuro. "Pablo Castrillo ha estado muy sujeto a su condición de escudero de Enric Mas, pero es un corredor que, por potencial, puede llegar al podio en una Vuelta a España", sin limitarse a triunfos parciales.

Javier Moracho, que vive la Vuelta como un hijo de sus desvelos, ha retornado a Barcelona y Benasque, donde pasa buenos tiempos también, reconfortado por "unas sensaciones muy buenas. Con tanta trayectoria, ha tenido altibajos, pero la de 2026 ha sido magnífica".

El deportista montisonense se mantiene en una forma envidiable. Ya hace muchas décadas que dejó de saltar vallas a ritmo vertiginoso y se entregó al pedal. Ya planifica su reencuentro con el desierto de Atacama y en tierras chilenas compartirá esfuerzos con sus amigos Miguel Induráin ("es siempre un tío muy colaborador con todo"), Abraham Olano y probablemente Óscar Pereiro, que además del espíritu deportivo tiene su punto solidario ya que es una prueba protagonizada en su organización por el respaldo a las comunidades indígenas.

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