Javier Sanz ha comparecido este martes en rueda de prensa en la presentación del nuevo técnico del Huesca, Albert Rudé. El responsable de la parcela deportiva azulgrana ha dejado claro en un primer momento que este tipo de decisiones “no son fáciles”. En cualquier caso, el “hecho de no tomarla hubiera sido una falta de responsabilidad”.
Los motivos principales que llevaron a la decisión fueron que “no estábamos siendo reconocibles ni fiables. Prefería tomar la decisión ahora. Veníamos siendo de unos partidos donde no éramos superiores. Las sensaciones no me gustaban, intenté corregirlas en determinados momentos”.
El director deportivo desvelaba que entrevistó “a mucha gente y surgió la oportunidad de Albert, que me convenció desde el primer momento. Pensamos en un objetivo a medio-largo plazo”. Sanz sigue pensando firmemente que hay un “muy buen vestuario. La única forma es ir todos de la mano para ir cumpliendo etapas”.
Volviendo al pasado, Sanz agradecía la “libertar” de la propiedad para construir el proyecto deportivo. “En su día decidí por Raúl y estoy contento por la confianza de la propiedad. He provocado que Sergi y Sielva estén aquí este año. Hubo jugadores que estaban lesionados Pulido, Toni, Enrich y Sielva que jugaron lesionados poniendo en riesgo su físico por el equipo. Quiero romper una lanza a favor de los capitanes. Son gente que quieren ayudar al club”.
Finalmente se le ha preguntado por la llegada de Francisco Blasco, segundo entrenador que ya estuvo en el cuerpo técnico de José Luis Oltra. “El año pasado el equipo no fue capaz de dar con le tecla, pero no por eso se hicieron cosas bien. Teníamos una gran confianza en él. Hubo reuniones, una entre Albert y él. Se dio el paso y había confianza”.