Javier Sanz, director deportivo de la SD Huesca, ha copado protagonismo en la presentación de Quique Fornos como nuevo jugador azulgrana. El máximo responsable de la parcela deportiva ha resumido el mercado veraniego de fichajes, dejando claro que todavía faltan movimientos por ejecutarse, pero teniendo en cuenta que todavía queda un mes y medio para el arranque de la competición.
“Estamos trabajando en cerrar alguna incorporación más de aquí al domingo, que subiremos a Benasque. Hemos hecho 11 incorporaciones y hay jugadores que siguen. Otros de la cantera que harán pretemporada. El mercado ha entrado en una fase de parón. Hay algunos jugadores que están pensando en una categoría superior e igual hay que esperarla”, comentaba.
Cree que la clave es “generar un buen día a día. Eso es lo que marca todo. La base tiene que ser esa, generar una buena mentalidad. En esta categoría hay que remangarse. Ser humildes y trabajadores, esa será la forma más cercana de cumplir los objetivos”.
Sanz ha desvelado que, la temporada pasada, cuando el Huesca competía en Segunda, Quique fue un jugador que lo valoraban para los dos escenarios. “Somos un recién descendido, pero depende mucho de encontrar a un jugador que persiga este proyecto. Somos privilegiados dentro de la categoría por presupuesto, pero nos centramos en el día a día”.
Se le ha preguntado por el perfil del delantero y, en concreto, por el nombre de Pablo Fernández. Un ariete interesante que podría estar en la órbita del Huesca. Sin embargo, Sanz ha recordado que “estamos buscando gente que sea versátil. Sergi Armero puede jugar también por fuera. A Diego Aznar le está costando y no creo que hasta enero esté disponible. Valoramos a gente que nos pueda dar dos posiciones. El tema de Pablo, es un chico interesante pero no te puedo decir más. No es un jugador nuestro”, finalizaba.