"Nada habría podido suceder si alguien no lo hubiera imaginado". Son palabras del escalador italiano Reinhold Messner, que abre el libro de firmas con motivo de la inauguración del nuevo local del Club de Montaña Javieres de Huesca, que ha mantenido las señas que le han caracterizado durante once años: el amor por la naturaleza, la inspiración de la Javierada, la esencia salesiana, la solidaridad y un requisito fundamental, que la marcha la marcan los que llevan un menor ritmo. Todos juntos, todos a una, en armonía.
La calle Padre Huesca, a la altura del número 62, estaba llena de Javieres, todavía no abierta al tráfico. Un hito en este club nacido el 13 de mayo de 2015 cuando varios amigos lo fundaron para "caminar juntos" y ser solidarios. Lo recuerda otra página del libro de firmas con máxima al pie del británico Roger Baxter Jones: "Regresad vivos, regresad como amigos, llegad a la cumbre. Por ese orden".
El lema "Todos llegamos juntos" acompaña su Javierada, sus actividades domingueras, sus 12 Retos 12 Cimas, su Nocturna de Guara, las raquetas, la marcha nórdica o el Grupo de Alto Nivel. Cita de Ed Viesturs: "La cima es la mitad del camino".
LA BENDICIÓN
El padre José Iriarte ha recibido en su bendición salesiana a los presentes "con toda la cordialidad en algo que no esperaba yo: es una maravilla. Yo creía que íbamos a hacer la bendición dentro porque fuera hace mucho calor... pero es que no cabéis". Toque de humor y risas en la calle del Padre Huesca para escuchar al sacerdote. "Cuando los cristianos desean inaugurar un local social, lo hacen invocando la bendición divina. Piden la bendición del Señor sobre el local. Juntos y con alegría, damos gracias a Dios, de quien procede todo bien, por el don de este hogar, de esta casa, de este lugar de encuentro".
Ha leído el Evangelio de San Lucas con el camino de los discípulos hacia Emaús, a quien les acompañó Jesús, "pero los ojos de los discípulos estaban velados y no lo reconocieron". A la mesa, bendijo el pan y lo reconocieron, pero desapareció. "Con razón nuestro corazón ardía mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las escrituras". Regresaron a Jerusalén donde encontraron reunidos a los once y les contaron lo que había pasado y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

Este Evangelio, ha agregado el cura salesiano, dice lo que hacemos. Los de Emaús al atardecer y "vosotros a la madrugada subís por los montes a ver cómo nace el sol. Y vivís y convivís y participáis, muchas veces al ritmo del último. Que el último del grupo lleve un poco el ritmo, para que atiendan y lleguen todos". Ha aludido a la experiencia de las Javieradas, de donde han nacido los Javieres, y las peregrinaciones a Santiago de Compostela, con gozo por todo lo que representa encontrarse en la naturaleza, la alegría, la participación, lo que cada uno da y recibe. Cuanto más damos, mucho más recibimos, y esa es la estructura del grupo".
La bendición no sólo se ha centrado en la actividad deportiva "en los caminos, montes y collados", sino en que la armonía, la paz y el perdón brille en sus corazones y actividades. "Concede a los Javieres suficiencia de bienes materiales y abundancia de virtudes, que sean acogedores, sensibles a las necesidades de los demás, que en la alegría te alaben, Señor y en las actividades deportivas encuentren el gozo de tu ayuda, Señor, que te hagas presente en el encuentro con la naturaleza, en el esfuerzo de la superación, en la ayuda a los débiles, que gocen de tu compañía y, cuando regresen a sus casas y familias, experimenten la alegría de tenerte como huésped. Que este local que hoy bendecimos sea en verdad un lugar de encuentro para programar, desarrollar y evaluar sus actividades".
Ya en el local de la Asociación de Vecinos del Barrio de San Lorenzo, espacio para el ocio y el brindis, Javier Cruchaga ha agradecido la presencia de las autoridades, como la presidenta de la Comarca, Mónica Soler, el presidente de la Federación Aragonesa de Montaña, Javier Franco, el alcalde de Ayerbe, Antonio Biescas, y el presidente de la Plataforma del Voluntariado de Aragón, Juan Hidalgo. Posteriormente, ha ido a conocer el local la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna.
Mónica Soler ha estimado importante que haya personas y clubes que "creáis no sólo en el deporte como una actividad en la que se puede compartir, colaborar y hacer cosas a través del deporte, que lleváis por bandera una serie de valores ligados a los Salesianos, que creo que es importante hoy día, y agradecer que sigáis con ese trabajo y entusiasmo" que han de ser apoyados por las instituciones en esa combinación de naturaleza y patrimonio.
Javier Franco considera que inaugurar un local de un club es un paso adelante en el crecimiento. Ha valorado que los Javieres hayan superado los cuatrocientos asociados, "un alto porcentaje federados" -ha apostillado Javier Cruchaga-. Ha recalcado el presidente de la FAM su deseo de que el local suponga "una forma de dinamizar las actividades, que hacéis muchas, y que dé paso al incremento de socios y federados". Ha considerado un valor importante lo que se hace en el entorno de Huesca.

AODEM
Ha recalcado Javier Cruchaga que Javieres "es un club siempre solidario". Y de ahí la entrega de los resultados la actividad de los 18 voluntarios de la Gran Maratón de Benasque a la Asociación Oscense de Esclerosis Múltiples (Aodem). Un talón de 645 euros.
Peña Hernando, su presidenta, ha afirmado que "esto a nosotros nos hace muchísimo bien. Todo lo que viene es para la asociación una alegría, siempre las asociaciones tienen agujeros y esto nos tapa algún agujero que otro". Ha agradecido el acompañamiento en la marcha solidaria, "si ellos no estuvieran, sería imposible de hacer. Nunca os agradeceremos lo suficiente lo que hacéis". "No hay palabras para agradecerles lo bien que llevan la marcha, lo bien que nos tratan, lo bien que cuidan a las personas con discapacidad, los miman y todo son palabras de agradecimiento. Los Javieres son unas personas solidarias y valen un montón".
LA SORPRESA FINAL
Encarna Ocaña, el alter ego de Niko Alonso, ha proporcionado la sorpresa final, impactante, magnífica a la par que sencilla. A ambos, en su interacción Coso arriba, Coso abajo, se les ocurrió que fue derivando en otras.
Invitaba a participar entregándoselo a Javier Cruchaga. Ha ido abriendo el papel de regalo y lo ha explicado el presidente: "Es un libro de firmas para hoy, donde vamos a ver pequeños recuerdos del club", como la Cruz de Javieres subiendo a Guara. Cada página con fotografías de los Javieres está acompañada por citas profundas de grandes montañeros de la historia de la humanidad como Y la primera firma ha sido de la artífice de la idea: "A ese grupo de gente maravillosa que cambió mi vida... caminando. Espero que muchos otros se animen y dejen su huella. Encar".
Una ausencia muy sentida. El imprescindible Pichetas, pero es que está tarde tenía una misión especial, dolorosa e ineludible. Despedir como merece a su gran amigo Carlos Ochoa.