El juez Ángel de Pedro, titular hasta esta semana pasada del Juzgado de Instrucción número 5 de Huesca, ha dejado el cargo para trasladarse dentro de las instalaciones de la Audiencia Provincial al número 1 de lo Penal y se retira con la instrucción abierta del "caso Oikos", que en estos momentos tiene que resolver la prueba pericial sobre las facturas de Pryobras. Separadamente, la pieza en torno a cuestiones fiscales de la Sociedad Deportiva Huesca que provocó la reacción airada del club por la falta de rigor constatable en la documentación de la Agencia Tributaria.
Ángel de Pedro ha instruido las diligencias policiales desde el 28 de mayo de 2019, cuando se desató la operación que condujo al encausamiento del presidente del club, Agustín Lasaosa, el médico, Juan Carlos Galindo, el jugador Íñigo López, los exjugadores Raúl Bravo y Carlos Aranda, y varios detenidos más de otros equipos (entre ellos del Sariñena por un encuentro de Tercera División). El motivo, una presunta adulteración de apuestas deportivas por el Huesca-Nástic que, con el club de Camino del Cocorón ya ascendido, concluyó con 0-1.
La secuencia de los hechos posteriores resulta, cuando menos, insólita. Mientras perdía fuerza la investigación, asomaba en el horizonte unas presuntas primas a terceros por el Reus-Valladolid, que implicaba a la totalidad de la plantilla reusense. Nuevos arrestados, tomas de declaraciones, relatos policiales bajo suposiciones indiciarias (hasta las trenzas de Almudévar y el aceite de La Hoya se transformaron en metáforas dinerarias), falta de pruebas concluyentes (movimientos económicos destinados a los tarraconenses), implicación de la constructora Pryobras y una prórroga tras otra reclamando más datos, más facturas, más diligencias...
A estas alturas, aparcado definitivamente el asunto primigenio de las apuestas, con "los malos" (Aranda y Bravo) desaparecidos del caso, reconocida la falta de pruebas en los informes policiales, la última prolongación ha sido hasta enero del próximo año (serán 43 meses después del comienzo) aunque, a estas alturas, tan sólo resta la prueba pericial de cotejar las facturas de trabajos en El Alcoraz por Pryobras y una petición de La Liga, aún no admitida a trámite, para la comparecencia del director general. Así es como deja el juez De Pedro esta controvertida instrucción a su sucesor o sucesora, quien le sustituya provisionalmente a la espera de que los órganos superiores decidan el nombre de la titularidad.
Al juez provisional del número 5, le competerá concluir la última prueba y decidir si instruye nuevas diligencias (de momento no se atisban en el horizonte, pero en este caso nada es descartable por lo que las defensas denominan "instrucción prospectiva", esto es, a ver si sacan algo de debajo de las piedras o aparece Moisés con las tablas de la ley y entre líneas alguna prueba concluyente), si sobresee el caso, si absuelve a más investigados como ha sucedido con el doctor Galindo o si continúa con el procesamiento. Le quedan unos miles de folios por estudiar y analizar. Y probablemente le suceda lo mismo que a muchos. Como afirma el mítico actor de serie cómica, ¡qué pereza!