Andrés Fernández: Paradón a disparo de Lozano y nada más de trabajo en toda la primera mitad. En la reanudación, magnífica intervención a un cabezazo a bocajarro de Fer Niño. El mejor del equipo.
Juanjo Nieto: Acciones que demuestran calidad, sobre todo un buen desborde y un balón interior a Javi Martínez. Amonestado y relevado. Le iban sobrando minutos.
Rubén Pulido: Sin complicaciones el madrileño en el centro de la defensa. Algún mal control en la segunda mitad es inaceptable.
Jeremy Blasco: Partido de cierta relajación del francés en la primera mitad. Le han exigido los arietes del Villarreal y ha salido airoso aunque sin brillo.
Florián Miguel: Quinta amarilla para el francés, que no podrá estar ante el Alavés. Discreto en el periodo inicial. Discreto en el segundo.
Marc Mateu: En posición retrasada, el zurdo no ha sufrido en defensa y no ha lucido en ataque en el arranque. En la reanudación, se ha ido más arriba, pero no era tarde para los alegres.
Javi Martínez: Frío cerámico el exosasunista, sin ritmo ni definición en la primera parte. Gris, gris.
David Timor: Más allá de la contundencia, no se ha adueñado de la parcela ancha. Sustituido, la juventud de los amarillos le ha superado.
Óscar Sielva: Menos lúcido y lucido que en los anteriores encuentros el de Olot. Incluso ha tenido algún error que ha podido costar caro.
Aboú Kanté: Partido difícil para un ariete. Luchador, sin más.
Samuel Obeng: Sin opciones para su picante en la parte inicial. Y, en la segunda, más de la misma. El la maldición del ariete del Huesca este año: la intrascendencia. No le llega nada
Juan Carlos Real: Criterio al menos en un equipo paupérrimo en este factor.
Gerard Valentín: Encara como un diablo, pero esta tarde se ha resbalado en todas.
Enzo Lombardo: Decoroso el francés, con buen toque de balón, pero poco trascendente.
Cristian Salvador: Buena nueva que haya retornado, aunque el día no era para alguien de su poderío.
Ignasi Vilarrasa: Apenas diez minutos. No se le puede calificar.