Un feo gesto al caer con su rodilla al césped encendió las alarmas en el seno azulgrana. Samuel Ntamack se marchaba visiblemente dolorido del partido ante el Real Valladolid. Había salido en la segunda parte, pero no pudo acabar el encuentro y se marchó al banquillo antes de tiempo. El ariete venía de marcar tanto en Copa como contra el Valladolid.
Después del encuentro, el jugador salía por su propio pie, bajando las escaleras que dan acceso a la puerta 0 de El Alcoraz. Todo hace indicar que, tras las primeras exploraciones por parte de los servicios médicos del club encabezados por Juan Carlos Galindo, el delantero no sufre una lesión grave.
En las próximas horas se le realizarán pruebas para descartar cualquier posible rotura de ligamentos, algo que, sin duda, sería la peor noticia. Este domingo no ha entrenado junto a sus compañeros.