El librillo de Rudé: posesión y control sin renunciar a la verticalidad y el contraataque

El nuevo entrenador del Huesca explica las claves de su estilo, que es versátil pero sin renunciar nunca a ser dominador

DH
12 de Octubre de 2026
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Albert Rudé y su estilo para el Huesca
Albert Rudé y su estilo para el Huesca

Albert Rudé, que va a ser presentado este martes como entrenador del Huesca, es una figura acostumbrada al análisis y a la divulgación en redes sociales, que ha dejado su impronta en diferentes intervenciones como las "Claves para implantar el modelo de juego" que se puede ver y escuchar en youtube

El de Ripoll atesora una experiencia internacional después de llevar al Castellón a asomarse al ascenso a Segunda División con sus temporadas en el Wisla Cracovia y en el danés Kolding. En el audiovisual, parte de la pregunta que se hace todo entrenador: "¿Cuánto tiempo necesitamos para introducir las bases de nuestro modelo, de nuestro estilo de juego?" Asume que, para establecerlo, se puede hablar de una temporada como mínimo entera. Pero no siempre hay ese tiempo

Lo primero que hace Rudé, cuando llega a un club, es "analizar el modelo que el club está utilizando en ese momento, antes de nuestra llegada. Cómo juega ese equipo". Cuando arribó al Kolding, partieron de los paradigmas en el mundo del fútbol. "Posesión y control, que sería el de Guardiola, el de heavy metal que sería verticalidad como el de Jurgen Klopp; presión alta; directo y aéreo que sería el Stoke City de Peter Crouch; el safety first que serían equipos reactivos; y el de contraataque, por ejemplo el del Cholo Simeone".

Realizaron una evaluación del estilo de juego del Kolding y vieron que predominaba más era el directo y aéreo y el bloque bajo. El que quedaba más lejos era el de posesión y control, "que era el que nosotros queríamos implementar".

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Agrega Rudé que, "si yo juego directo y aéreo pero no recibo un balón en profundidad y creo ocasiones a partir de ese modelo de juego, no puedo decir que sea vertical".

Tras la evaluación final, va a la final. Después de doce partidos, ¿cómo jugaba nuestro Kolding? "Pasó a tener un 89 % de protagonismo el de posesión y control, a ser dominador sin renunciar a la verticalidad y al contraataque".

Defiende la compatibilidad de los tres modelos. "Tú puedes ser contragolpeador y vertical teniendo un juego de posesión y control". De hecho, defiende que la verticalidad es más factible en un modelo de posesion y control que en otro directo y aéreo, "porque la posesión y control te permite generar unas situaciones que, cuando tú atacas el espacio, eres más óptimo, se genera más peligro. Eres más vertical en el último tercio".

Sobre el espacio defensivo, Rudé pasó de presión baja a presión alta, pero sin renunciar al bloque bajo porque el Kolding tenía una eficacia importante y dio al equipo la posibilidad de, cuando no presionaba en bloque alto que era la mayor parte del tiempo, pasar al bajo y defender el área. Lo que no quiere es el bloque medio. Versatilidad para pasar de un estilo directo y aéreo y en bloque bajo a otro de posesión y control en bloque alta en ocho semanas.

Ocho semanas fueron suficientes para ver unos resultados "suficientemente buenos" para apreciar que el cambio del estilo de juego fue optimizador. Doce partidos, 8 victorias, 1 empate y tres derrotas. "No sólo fue cambiar el estilo sino también la dinámica de resultados" que es lo que hizo en la pretemporada de invierno.

En esas ocho semanas, cinco claves Uno, la cultura. Dos, las intenciones colectivas. Tres, los hábitos de juego. Cuatro, el desarrollo individual de los jugadores. Y, cinco, la metocología en campo.

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