Lorenzo Viñuales Lóbez está dedicado, a sus catorce años, a la forja de un líder. Camina firme con su voluminosa (y pesada) bolsa de catorce palos para completar los mejores recorridos en Golf de Guara. Con seguridad y aplomo, escoge el más conveniente, coloca la bola y la golpea con tal contundencia que se pierde más de doscientos metros después, apenas perceptible para su ojo experto.
Lorenzo se ha proclamado el fin de semana del 20 y 21 de junio campeón de Aragón Infantil Masculino en el Gambito Golf Club de Calatayud y poco después participaba en el nacional. Una experiencia en el camino de un deporte de extrema complejidad pero abierto al talento y la determinación del oscense que cursa segundo de ESO en el IES Goya de Zaragoza hasta donde se desplaza diariamente dentro de la planificación de las Aulas de Tecnificación en las que se ha integrado, con otros seis seleccionados de la comunidad, por la Federación Aragonesa.
Parece más maduro de lo que dicta su DNI el oscense en su segunda casa, el redivivo Golf de Guara. Recuerda el origen de la fascinación por esta modalidad. Acudió a un trofeo que patrocinaba Fibersalud, la clínica de sus padres, Javier y Begoña, con otros estudiantes. "Vinieron mis amigos, empezamos a jugar, me di cuenta de que me gustaba y se me daba bastante bien y decidí preguntarle a mi padre si podíamos volver otro día para seguir probando". Cumplía 7 añitos y fue el germen.
La gracia andaluza contrastada del profesional Miguel Ángel Giménez fue testigo en un torneo de la evolución. "Empecé con hándicap 54, que es con lo que se comienza, y gané el torneo. Le dije a mi padre que me quería enfocar más y, con mi entrenador, empezamos a trabajar más duro, empecé a jugar mejor y un día la Federación me contactó y estoy con ellos".
Comparte experiencia con otros seis compañeros, todos de Zaragoza. "Con los entrenadores, hablamos de los torneos que hacemos, qué tenemos que mejorar, qué no, qué cosas se nos dan mejor, cómo jugar y el entrenamiento, ya que son cuatro horas, nos lo tomamos bastante en serio".

Nadie piense que la preparación es sencilla. Acuden tres días al gimnasio, "y nos pone bastante a raya. Piernas, bíceps, tríceps, espalda, abdominales... De todo".
UNA CARRERA DIFÍCIL
No es sólo deporte de potencia y precisión, el golf es una disciplina sumamente compleja. "Es bastante difícil, porque, aunque parezca que tienes todo cogido, siempre tienes algún pequeño error y hay que perfeccionar cualquier cosa aunque no lo parezca".
Se expresa con una madurez que para sí la quisieran, por ejemplo, muchos futbolistas contrastados y curtidos en mil ruedas de prensa. Se le aprecia cómodo con el telón de fondo verde y relajante del club de golf. Mira lejos y aprecia referentes como el español Jon Rahm y el norirlandés Rory McIlroy, "me parece un jugador con gran capacidad mental y un gran juego".
En la senda tortuosa del aspirante a profesional, la identificación de las fortalezas es fundamental, igual que las debilidades que solventar. "Mis fuertes son la arena, la verdad es que soy bastante bueno, y también con el driver y mi gran pegada, también es bastante buena".

¿Qué pasa por la cabeza cada vez que hace un birdie, un golpe bajo el par de un hoyo?. "Es una alegría que te anima a seguir compitiendo a buen nivel". En el polo opuesto, el bogey (por encima del par, esto es, penalización en la tarjeta del resultado), a veces por pequeños detalles, otras por el infortunio de caer en un bunker o en los lagos. "Eso se complica, pero siempre procuras pensar en el próximo hoyo y que no pasa nada. Es bastante difícil llevarlo bien, pero se intenta".
Está satisfecho con su progresión desde aquel hándicap 54, "empecé bajando mucho, hasta que el verano pasado bajé mucho hándicap y estaba jugando bien. Pero esta temporada ha sido bastante complicada por cambios de swing -la mecánica desde la posición hasta el final del golpe pasando por el impacto- e ir a Zaragoza. He conseguido este último tramo jugar bastante bien yendo al campeonato de España y ganando el de Aragón".
OBJETIVO: ESTADOS UNIDOS
No le falta ambición sana. Está "contento con el Aula de Tecnificación, pero..." "En el futuro me gustaría ir con la Selección Española y conseguir una beca para ir a Estados Unidos, donde es más fácil llegar a un buen nivel que en España".
Como se puede apreciar, su mentalidad es estratégica, algo que aplica al golf, donde mide los hoyos y el uso de los palos para dejarse golpes razonables para rematar cada hoyo. Incluye la preparación de cada partido, estirando cada vez que vaya a pegar a la bola. "Siempre llegas una hora u hora y media para estirar... Hay que cuidar bastante la postura".
Impera el compañerismo en el Aula de Tecnificación, donde todo es apoyo cuando cualquiera atraviesa una dificultad en el juego. No en vano, están sometidos a una disciplina que en su caso se refleja en su dietario de cada día. Se levanta a las 7, su madre le lleva a la Estación y coge el tren a las 7:30 para llegar a las 8:30, a clase hasta las 11. Les recogen, van al gimnasio o a entrenar, cuatro horas hasta las 15. Y por la tarde, se complementan las clases.
¿Cuántos de los siete van a tener una salida profesional en el golf? "Yo creo que yo sí, pero hay un compañero que ya va con la selección española, que es bastante bueno, creo que puede conseguirlo".
Siempre tendrá en mente su casa golfística, el Golf de Guara, donde se inició, donde entrena, donde ha competido en los torneos y la liga. "Gracias a la asociación que han creado los jugadores, se ha podido salvar y es un lujo estar aquí". Palabra de campeón... de momento de Aragón.