Una vez confeccionada la plantilla -"aunque siempre se está abierto a mejorar la plantilla"- y cerrado el mercado de fichajes, el objetivo de la SD Huesca para el curso 2022/23, según su director deportivo, Ángel Martín González, "son los 50 puntos". Este martes ha comparecido el máximo responsable de la dirección deportiva del club azulgrana para hacer balance de lo que ha sido un periodo de incorporaciones "complicado, difícil y larguísimo" en el que se ha hecho "la mejor plantilla que podíamos hacer".
Al final, con la llegada de Rubén Pulido y José Ángel Carrillo en los últimos días del mercado, se ha quedado una plantilla "compensada, competitiva y dentro de lo que nosotros podíamos hacer". Dentro de las dificultades, Martín González se mostraba "contento por cómo ha ido el mercado" y dejaba claro que, en cuanto al objetivo del equipo, "no hay que marcar ninguno que nos lleve a tener tensión o a engañar a la gente". Por eso hay que lograr los 50 puntos cuanto antes y, "si Dios quiere, veremos hasta dónde podemos llegar". Ha recalcado que los deberes de cara al futuro es conseguir, "entre todos, que cuando empiece la liga, el viernes antes, se acabe el mercado porque creo que sería lo ideal para todos y se hace larguísimo". El director deportivo ha subrayado que la operación de Rubén Pulido ha sido una de las más complejas, porque el club estuvo esperando dos meses y medio. "Aunque haya venido tarde, estamos encantado de que esté aquí".
No se esconde: "siempre estamos abiertos a mejorar la plantilla", pero también advierte que hay mucha gente entrenando día a día, con el primer equipo. En este momento, "está todo más o menos compensado y, en principio, la idea es aguantar así". Antes de su llegada, el propio Martín González ha confesado que "no esperaba nada" en cuanto al límite salarial que podía tener el Huesca para este mercado veraniego. Simplemente tenía "ilusión" por venir y le parecía "buen sitio". En este sentido, apuntaba que el Huesca no ha sido el único club con problemas de límite. "Para mí, tampoco eran situaciones cómodas. Tienes que hablar con jugadores y decirles que no cuentas con ellos por el tema económico. Enrique Martín dice que sentimentalismo es igual a fracaso. Hablé con ellos, se lo expliqué y creo que lo entendieron", confesaba. Para el director deportivo ha sido uno de los mercados más difíciles de los últimos años porque era "dificilísimo acceder a muchos jugadores que eran interesantes". Al final, "cada uno está donde quería estar: Sandro en Las Palmas y Álvaro en Primera División. Nosotros, contentos de esas situaciones y de que se haya podido cerrar todo".
En relación a la salida de Sandro, el culebrón sin duda del mercado en la capital altoaragonesa, ha explicado que ha condicionado en la confección de la plantilla porque "teníamos ese pensamiento de que se quedase aquí. Hemos tenido que hacer fichajes de última hora que, en principio, no pensábamos por número de jugadores en posiciones específicas". En cambio, la salida de Álvaro "ha condicionado menos".
Ha tenido buenas palabras para los canteranos que están haciendo que "el puesto esté muy difícil y que haya mucha competitividad", aunque reconocía que, en momentos puntuales, "hemos tirado demasiado de ellos, pero los críos -así los nombraba en tono cariñoso- tienen que crecer, tienen que ir poco a poco y estoy convencido de que van a vivir de esto. No ha habido distinciones con nadie, y cuando han tenido que tirar de ellos se ha hecho sin ningún problema". Y sobre Cuco, cree que es "el mejor entrenador que podíamos traer en este momento. Él se siente muy entrenador y está sacando mucho partido de lo que tiene porque el equipo está entendiendo muy bien lo que quiere. Tampoco se fija en si un chico tiene 20 o 30 años".
Así, con lo que hay se debe tirar hasta invierno. Y por el camino, Ziganda y el club tendrán muy clara la máxima de los 50 puntos. Después, a soñar.