Nieves Gil y Lucía Guichot, compañeras de cordada en la vía 'Eternal Flame'

Las alpinistas, primeras españolas en lograrlo, han relatado su experiencia en el Teatro Olimpia de Huesca

María José Sampietro
Filóloga y diseñadora gráfica
18 de Diciembre de 2025
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Lorenzo Ortas durante la presentación de la conferencia.
Lorenzo Ortas durante la presentación de la conferencia.

La alpinista oscense Nieves Gil y la madrileña Lucía Guichot han protagonizado la conferencia Del Pirineo al Karakorum dentro de las Proyecciones San Úrbez 2025 celebradas en el Teatro Olimpia de Huesca, con una gran afluencia de público.

Tras la presentación a cargo de Lorenzo Ortas, las alpinistas han comenzado la conferencia diciendo que les gusta denominarse compañeras de cordada porque, como explicaba Lucía, “no es tanto las cumbres que subimos o no subimos, o las que intentamos, sino la cordada que hacemos, lo que nos une”.

Lucía, guía de alta montaña y Nieves, agente de protección de la naturaleza, viven en el Pirineo aragonés, concretamente en Boltaña. Se conocieron en el Equipo Español de Alpinismo de la FEDME en el año 2018 y desde entonces no han dejado de realizar distintas expediciones o proyectos, como los llaman ellas, por distintos puntos del planeta: La Patagonia, los Alpes, el Himalaya, El Gran Capitán… Retos superados con éxito, entre los que destaca también ser la primera cordada femenina española en subir al Eiger por su cara norte. 

Este miércoles, han relatado su trayectoria como alpinistas y más concretamente su última ascensión, en agosto de 2024, a la vía Eternal Flame, en las Torres del Trango, en el karakorum de Pakistán. La vía, abierta en 1989 por los alemanes Kurt Albert, Wolfgang Güllich, Christof Stiegler y Milan Sykora, recibe el nombre de una preciosa y romántica canción de The Bangles. Calificada como una de las más bonitas y al mismo tiempo de mayor dificultad en altura del mundo, tiene 6.250 metros.

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Las compañeras de cordada, como así se denominan, fueron a Pakistán invitadas por unos amigos que les propusieron ir con ellos, 'de rebote'. Fueron en un equipo de seis, aunque de cordadas independientes.

Como relataba la chesa Nieves, ya en Pakistán, estuvieron un mes en el campo base a 4.100 metros de altitud, concretamente desde el 29 julio al 4 septiembre. Con 13 porteadores y 15 mulas para llevar todo el material, iban subiendo progresivamente hacia el campo base con jornadas de entre 7 y 8 horas diarias y con un desnivel de 1.000 metros.

Lucía comentaba durante su intervención que la ventana de buen tiempo que tenían durante los próximos 7 días hizo imposible que se fueran aclimatando poco a poco a la altura, así que fueron directas a la cumbre lo que provocó que tuvieran alguna que otra dificultad. El llamado 'mal de altura', que conlleva dolor de cabeza o la hinchazón de la cara fue acompañado de diarreas, debido al agua que bebían del lago del campo base y que no estaba suficientemente hervida.

Con cerca de 80 kilos de peso a sus espaldas entre las dos, antes de entrar en la vía, tuvieron que ir dejando cosas que consideraron innecesarias en el camino de ascenso. 

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Nieves Gil y Lucía Guichot en la cumbre. (Foto: L.Guichot/N.Gil)

A pesar de estas dificultades Nieves afirmaba que: “Nuestra filosofía no es ser las más rápidas, nosotras vamos a escalar, a pasarlo bien y si no llegamos a la cumbre, no hay ningún problema. La escalada más que conseguir logros es divertirnos".

Durante el ascenso compartieron ruta y también cumpleaños con un grupo de polacos que llevaban una idea diferente de escalar la vía, que era liberarla, y lo hicieron. El compañerismo en la escalada es fundamental.

La vía Eternal Flame se caracteriza por tener 900 metros de fisuras que cambian de diámetro y que la hacen diferente al mismo tiempo que difícil.

Lucía relataba que la altura no es un lugar muy confortable para el cuerpo y uno de los aspectos fundamentales que hay que tener en cuenta en la escalada es la hidratación, sobre todo cuando estás a una altura considerable, como son los 6.250 metros, esto contribuye a que el mal de altura sea menor.

Finalmente, tras una semana de escalada, llegaron a la cumbre desde donde pudieron divisar durante una hora las impresionantes montañas de ese lugar del karakórum bajo la melodía Eternal Flame de The Bangles:

“¿Sientes lo mismo?, ¿Solo estaré soñando? ¿O es este arder una llama eterna?"

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